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Thunderobot abre reservas de su estación de trabajo con Ryzen AI Max+ 395 y 128 GB de memoria

El equipo chino llega en un chasis de 2 litros con memoria LPDDR5X soldada de 128 GB, doble 10GbE y dos ranuras M.2 libres. Sale a 25.499 yuanes con subsidio.

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Thunderobot ha abierto en las plataformas de comercio electrónico chinas la reserva de su estación de trabajo de la serie STATION con el AMD Ryzen AI Max+ 395. La configuración que se puede reservar lleva 128 GB de memoria LPDDR5X-8000 y 1 TB de SSD PCIe Gen4, con un precio de 26.999 yuanes que se queda en 25.499 con el subsidio estatal. Las primeras unidades se ponen a la venta el 9 de octubre a las 10:00, hora local. El fabricante ya ha anunciado que después llegará otra versión con el Ryzen AI Max+ 495.

Qué lleva dentro

El equipo ocupa 2 litros, con chasis de aluminio y un sistema de refrigeración de cuatro heatpipes y tres ventiladores que aguanta 132 W de TDP. Trae Wi-Fi 7 y Bluetooth 5.4, y deja libres dos ranuras M.2 para ampliar almacenamiento, algo que en este formato no siempre está garantizado.

El apartado de conectividad es donde más se nota a quién va dirigido. En el frontal hay un lector SD UHS-II, un USB-C de 40 Gbps, dos USB-A de 10 Gbps y un jack de 3,5 mm. En la parte trasera repite con otro USB-C de 40 Gbps, un USB-A de 10 Gbps, HDMI 2.1, DisplayPort 1.4, dos puertos 10GbE RJ-45 y otro jack de 3,5 mm. Hay también un USB-A de 480 Mbps, es decir, USB 2.0, que a estas alturas chirría un poco en una máquina de este precio y conviene tenerlo en cuenta si se piensa conectar periféricos lentos ahí.

Por qué puede interesar fuera de China

La clave está en la memoria. Los 128 GB son LPDDR5X soldada y compartida entre CPU y GPU, así que el presupuesto de VRAM no es una partición fija: el mismo pool sirve para cargar modelos grandes cuantizados y para lo que pida el sistema. Sumado a los dos 10GbE y al USB4, el equipo encaja como nodo de inferencia local o como miembro de un clúster pequeño sin necesidad de una torre ruidosa al lado del escritorio.

Los precios y las fechas son los que da el fabricante en su propio anuncio, y no hay confirmación de disponibilidad ni de precio en otros mercados. Tampoco hay comparativas independientes de rendimiento ni cifras de tokens por segundo, que es lo que de verdad decidiría si compensa frente a montar una GPU dedicada. La versión con el 495 añade otra incógnita: no se sabe cuándo llega ni cuánto costará. Quien esté mirando hardware para inferencia local tiene aquí una opción interesante sobre el papel, pero todavía sin datos de rendimiento real que la respalden.