SCY empieza a enviar muestras de UFS 2.2 con NAND QLC de hasta 512 GB
SCY, fabricante de módulos de memoria, arranca el envío de muestras de memoria embebida UFS 2.2 con NAND QLC en 128, 256 y 512 GB, con lectura secuencial de hasta 1.080 MB/s.

El fabricante de módulos de memoria SCY ha empezado a enviar muestras de memoria embebida UFS 2.2 basada en NAND QLC. La ofrece en 128, 256 y 512 GB, con lectura secuencial de hasta 1.080 MB/s y escritura secuencial de hasta 860 MB/s. La compañía sitúa ese rendimiento en torno al triple del que da eMMC.
El detalle que importa aquí es el QLC. Esa NAND guarda cuatro bits por celda, lo que abarata el gigabyte a costa de aguantar menos ciclos de escritura y de necesitar más corrección de errores. De ahí que el chip monte un motor ECC LDPC de 4K y soporte Write Booster, la caché en modo SLC con la que la norma intenta que la escritura sostenida no se desplome cuando el búfer se llena.
En lo físico, SCY empaqueta todo en un BGA de 11,5 × 13,0 × 0,95 mm y dice que encaja con las plataformas de SoC móviles habituales. El público objetivo lo deja claro: móviles 5G de gama media y entrada, tablets y equipos de ocio, centralitas de casa conectada y aparatos con interacción por voz.
UFS 2.2, no UFS 4
Conviene no perder de vista la revisión. UFS 2.2 es una especificación antigua; los buques insignia llevan tiempo en UFS 3.1 y 4.x. Aquí no se compite por cifras, se compite por coste en dispositivos donde el almacenamiento es una de las partidas que más pesa en la lista de materiales. Llama también la atención que se mencione Write Booster, una función que JEDEC incorporó en la especificación UFS 3.1; la empresa no explica cómo la implementa sobre 2.2.
Lo que falta es lo de siempre en un anuncio de muestreo: no hay datos de resistencia (ciclos P/E o TBW), no hay precios, no hay clientes con nombre y ningún tercero ha medido esos 1.080 MB/s. Las cifras son de SCY. El paso siguiente sería la producción en volumen, y ahí se verá si el QLC de gama baja convence a los fabricantes de móviles baratos, que es exactamente el segmento al que apunta.


