Tesla presenta el Cybercab, su primer robotaxi sin volante ni pedales
En un evento sin transmisión en vivo, Tesla mostró 45 unidades del Cybercab, ya registradas en Texas, y anunció que ha superado el millón de millas sin conductor humano.

Tesla dio a conocer el Cybercab, su vehículo de robotaxi totalmente autónomo, en un evento discreto en Austin. No hubo livestream y los asistentes, mayormente influencers de la marca, firmaron un embargo que les impidió publicar hasta varias horas después. Cuando el silencio se rompió, los primeros usuarios compartieron videos de sus trayectos en los 45 ejemplares ya registrados en la red de robotaxis de Texas.
El Cybercab, presentado por primera vez en 2024, es un coupé de dos plazas con acabado mate dorado, sin volante ni pedales. Tesla afirma que la flota está lista para operar en su red de robotaxis, que ya cuenta con 420 unidades en Texas y funciona también en Florida, Arizona y Nevada. En California, la normativa sigue exigiendo un conductor humano, por lo que allí solo operan modelos con volante.
Durante la presentación, Ashok Elluswamy, jefe de software de IA, declaró que los vehículos de Tesla han acumulado 1 millón de millas sin intervención humana, cifra comparable a la alcanzada por Waymo en enero de 2023. Sin embargo, la compañía no ha solicitado una exención formal a la NHTSA para el Cybercab, a diferencia de Zoox, que ya obtuvo una autorización para sus unidades sin controles humanos.
Tesla sostiene que su enfoque basado exclusivamente en cámaras baratas le permite reducir costos frente a competidores que emplean radar y lidar. La empresa también está preparando una oferta para que usuarios emprendedores compren sus propios Cybercabs y gestionen flotas bajo la marca Tesla, aunque la viabilidad legal de operar sin volante sigue sin resolverse.
El anuncio subraya la apuesta de Elon Musk de que Tesla deje de ser percibida como una automotriz y pase a ser una empresa de IA y robótica. En declaraciones del año pasado, Musk afirmó que si la compañía no domina la autonomía, sus inversores deberían reconsiderar su posición. Con la meta de que el robotaxi sea el motor de crecimiento futuro, el Cybercab se convierte en un punto de inflexión crítico para la estrategia de Tesla.
Aún quedan preguntas abiertas: la NHTSA está evaluando la solicitud de Tesla, y la legislación federal sobre vehículos sin controles humanos sigue en proceso. Además, la seguridad remota sigue siendo un tema delicado; los operadores a distancia pueden controlar el coche a velocidades de hasta 10 mph y han intervenido en al menos tres incidentes menores.
En definitiva, el Cybercab llega como una prueba de concepto que podría definir el rumbo de la robotaxis en EE. UU. Si Tesla logra superar los obstáculos regulatorios y de seguridad, la empresa tendría un producto que potencialmente triplicaría su valoración frente a competidores como Nvidia. Si no, el proyecto podría quedar relegado a una curiosidad más dentro del amplio ecosistema de conducción autónoma.


