SpaceXAI estudia comprar datos de startups quebradas para entrenar Grok
La antigua xAI ha tanteado de forma informal la compra de registros de clientes y datos operativos de empresas en apuros o ya cerradas para alimentar sus modelos. Nada está cerrado y la compañía no comenta.

SpaceXAI, la división de inteligencia artificial antes conocida como xAI, ha mantenido conversaciones internas de carácter informal para comprar registros de clientes y datos operativos de startups en dificultades o ya cerradas y usarlos como material de entrenamiento de Grok. Lo adelantó Bloomberg y la compañía no ha respondido a las peticiones de comentario. Nada está cerrado: son tanteos que pueden quedar en nada.
El modelo que tienen en la cabeza es la puja de Google por los registros de Spirit, la aerolínea que quebró: 10 millones de dólares que después alguien superó. Aquel archivo contenía 100 millones de correos y 500 millones de mensajes de Teams. La diferencia es que aquí no hay una subasta concreta a la que presentarse, sino un método que SpaceXAI describe en abstracto: buscar empresas hundidas y quedarse con su base de datos.
Cambio de rumbo en el entrenamiento
Hasta ahora Grok se ha alimentado de publicaciones de X y de especialistas internos a los que la empresa llama tutores de IA. La contratación de ese equipo se paralizó en junio y desde entonces lo dirige Jack Garabedian, que venía de Starlink. La lista de clientes de una empresa muerta es otro tipo de dato, con otra historia detrás, y en Europa, otro tipo de riesgo.
El precio no es el problema
La Comisión de Protección de Datos de Irlanda abrió en abril de 2025 una investigación para determinar si las publicaciones públicas de usuarios de la UE y el EEE se trataron lícitamente al entrenar los modelos Grok. Ya en agosto anterior había usado poderes de emergencia del Tribunal Superior contra X. La pregunta que se hizo entonces es la que volvería a plantearse con una compra.
SpaceXAI sostiene en su política de privacidad europea que se apoya en el interés legítimo para mejorar sus modelos y designa a una entidad estadounidense como responsable del tratamiento, con todo el procesamiento en centros de datos de Estados Unidos. Según el criterio que el Comité Europeo de Protección de Datos publicó en 2024, ese fundamento depende en parte de lo que la gente pueda esperar razonablemente. Un cliente de una empresa que ya no existe no espera nada sobre Grok. Y el consentimiento no viaja con la base de datos: el comprador pasa a ser nuevo responsable y tiene que encontrar su propia base jurídica, un problema bastante más difícil que el precio.
Musk ya había dejado claro hasta dónde quiere llegar. En agosto dijo a su plantilla, según Bloomberg, que van a entrenar Grok «con la suma total de toda la información de SpaceX». Eso cubre a sus propios empleados. Comprar una startup fallida cubriría a los clientes de otras compañías.
Queda por ver si alguna operación llega a cerrarse y con qué argumento la justifican ante los reguladores. El historial de SpaceXAI con los datos que ha recogido por su cuenta tampoco ayuda: pidió a sus empleados las declaraciones de la renta a cambio de 420 dólares y no llegó a pagarlos.

