Recursive levanta una ronda semilla de 4.650 millones para acelerar la auto‑mejora de IA
Richard Socher presentó su visión de la “Eureka Machine”, una IA capaz de optimizar la propia investigación y anunció que la startup Recursive ha recaudado 4.650 millones de dólares en una ronda semilla.

Richard Socher, ex‑cerebro detrás de You.com y AIX Ventures, explicó en el podcast de Latent Space que su nuevo proyecto Recursive persigue la auto‑mejora recursiva de la IA. La empresa reúne a investigadores de “open‑endedness” y agentes auto‑mejorables, y ya ha entregado resultados preliminares: un sistema de investigación que, según Socher, superó a humanos y a sus agentes en tareas de optimización en menos de dos días, y una herramienta que encontró mejoras en kernels CUDA sin intervención de expertos.
La financiación proviene de una ronda semilla de 4.650 millones de dólares, liderada por fondos como Bridgewater, Coatue, BlackRock y otros gigantes financieros. Con ese capital, Recursive planea escalar su “Eureka Machine”, una superinteligencia que automatizará la fase de invención, reduciendo proyectos que hoy requieren miles de personas y años a ciclos de semanas.
Socher también abordó los riesgos asociados: reward hacking, la efectividad de las constituciones de IA al estilo Anthropic, y la necesidad de regular el ritmo de desarrollo en lugar de enfocarse sólo en aplicaciones concretas. Señaló que los modelos actuales basados en LLM pueden quedarse cortos para una IA capaz de definir sus propios objetivos, y que la comunidad debe prestar atención a la alineación y a la resiliencia que aporta el software de código abierto.
Los resultados tempranos incluyen NanoChat, NanoGPT y una optimización automática de kernels NVIDIA, demostrando que la IA puede generar mejoras de bajo nivel sin un equipo de ingenieros CUDA. Socher citó su charla de 20 minutos en AIE NYC, donde describió diez dimensiones de la inteligencia y explicó por qué cree que la “take‑off” de la IA está limitada por el hardware y el coste computacional.
Para los profesionales de infraestructura y devops, la apuesta de Recursive implica trabajar con entornos de sandboxing, pipelines de búsqueda y agentes que integran optimización, web‑search y ejecución de código. La empresa también está explorando aplicaciones en finanzas, back‑testing y detección de fugas de datos, lo que abre posibilidades para integrar sus agentes en plataformas de trading y análisis de riesgo.
En resumen, Recursive combina investigación de frontera en auto‑mejora con una inyección de capital sin precedentes, lo que podría acelerar la automatización de la investigación de IA. Queda por ver si sus sistemas lograrán la promesa de comprimir años de trabajo en semanas y cómo la comunidad gestionará los retos de alineación y control de una IA que empiece a fijarse sus propios objetivos.

