OpenAI negocia una ronda con una valoración de 1,2 billones de dólares
Las conversaciones están en fase preliminar y las habrían iniciado los inversores. El cierre depende del calendario de salida a bolsa de la compañía.

OpenAI ha empezado a tantear inversores para una nueva ronda de financiación que valoraría la compañía en 1,2 billones de dólares. Según Financial Times y The Wall Street Journal, las conversaciones están en una fase muy inicial y las han impulsado los propios inversores, no la empresa. Que lleguen a buen puerto depende del calendario de salida a bolsa de OpenAI, y la cifra de partida puede moverse durante los próximos meses.
El precedente más cercano es de marzo, cuando la compañía levantó 122.000 millones de dólares con una valoración post-money de 825.000 millones. Es decir, esta ronda hablaría de multiplicar esa cifra por algo más de uno y medio si finalmente se cierra en los términos que se están discutiendo.
El negocio detrás de la cifra
Los números que sostienen la conversación son ingresos. OpenAI facturó 6.700 millones de dólares en el segundo trimestre de este año, y su facturación anualizada superó los 40.000 millones en agosto, con un crecimiento del 20% respecto al mes anterior. Son cifras que da la propia compañía o personas próximas a ella, no una auditoría independiente. En usuarios activos, la empresa habla de más de 1.000 millones.
Merece la pena separar lo que está firmado de lo que se está negociando. La ronda no existe todavía; hay contactos. La valoración de 1,2 billones es un punto de partida, no un precio. Y el hecho de que la iniciativa venga del lado inversor sugiere más interés por entrar ahora que necesidad de capital por parte de OpenAI.
La salida a bolsa manda
Sam Altman ha dicho públicamente que no ve probable una salida a bolsa en 2026, y esa declaración condiciona toda la operación: quien ponga dinero en esta ronda lo hará con la vista puesta en el momento en que las acciones coticen. Hay además una información previa según la cual el director financiero habría trasladado a la plantilla que el debut en los mercados llegaría como muy tarde en 2027. Son dos calendarios que no encajan del todo y conviene tenerlos presentes.
Para quien trabaja con estos modelos a diario, el detalle relevante no es la cifra en sí, sino lo que implica sobre los precios. Una valoración de ese tamaño exige sostener ingresos creciendo a buen ritmo, y eso acaba traduciéndose en tarifas de API, límites de uso y prioridades de producto. Lo que hay que seguir es si la cifra aguanta cuando se concrete el calendario de la salida a bolsa, porque de ella saldrán las comparaciones para todo el sector durante los próximos trimestres.


