InjectEave: escuchar los auriculares a 30 metros inyectando señales de radio
Investigadores de HKUST demuestran InjectEave, un ataque de canal lateral que inyecta radiofrecuencia en componentes analógicos para recuperar el audio de auriculares y otros aparatos.
Un grupo de investigadores con base en China ha presentado InjectEave, un ataque de canal lateral que inyecta señales electromagnéticas en los componentes analógicos de auriculares, teléfonos fijos y otros aparatos para forzarlos a filtrar el audio que manejan. Con equipo de radiofrecuencia de venta libre, aseguran haber recuperado conversación inteligible hasta a 30 metros y atravesando paredes.
De escuchar a inyectar
Los ataques de canal lateral por emisiones de radiofrecuencia llevan años documentados: reconstruir el texto de una pantalla a partir de lo que irradia, o deducir qué teclas se pulsan por lo que emite el teclado. El problema siempre ha sido la relación señal-ruido. La fuga de unos auriculares es tan débil que se diluye antes de llegar a un receptor hostil.
InjectEave cambia la estrategia. En lugar de capturar en pasivo, transmite. Emitiendo en la banda de 0 a 9 MHz, y aquí los detalles concretos no se han hecho públicos, el atacante provoca que la no linealidad del propio hardware module la señal objetivo y la suba por encima del ruido ambiente. Los componentes que busca son amplificadores, convertidores analógico-digital, convertidores de potencia y MOSFETs de conmutación, presentes en prácticamente cualquier equipo que escale señales.
Yan Long, profesor asistente en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong (HKUST) en Guangzhou, lo resume así: "Nuestro nuevo proyecto, InjectEave, muestra que las señales de RF pueden inducir fuga de información desde auriculares corrientes, permitiendo a un atacante recuperar el audio hasta a 30 metros de distancia, incluso a través de paredes". Long firma el trabajo junto a Haoran Yan, Ziyu Shao y Shuhao Zhang, de HKUST, y Qinhong Jiang, de la Universidad Politécnica de Hong Kong. Se presentó en USENIX Security 2026.
El montaje y los resultados
No hace falta gran cosa: un USRP B210 como radio definida por software, antenas para inyectar y recibir, un analizador de espectro Siglent SSA3075X Plus, un portátil para controlar el SDR y, opcionalmente, un amplificador de RF para ganar alcance.
Los investigadores probaron la técnica con 11 dispositivos comerciales: los auriculares con cable Sony ZX110AP y Apple Earbuds, los inalámbricos UGreen MAX2, Philips TAH2020 y HP H231R, el teléfono VoIP Flyingvoice P23GW, los ventiladores inteligentes OIDIRE ODI-MF10A y Xiaomi BPLDS10DM y las lámparas JINGZAO JDO-06 y Xiaomi 1S. En estos equipos el alcance demostrado se quedó normalmente entre 1 y 6 metros; los 30 metros corresponden a auriculares y con el amplificador de por medio. También describen escenarios con el hardware escondido en una maleta o dentro de un mueble de oficina, escuchando a través de la pared de una habitación de hotel.
Qué defensa queda
Aquí no valen las contramedidas de siempre: el cifrado, el enmascaramiento o la aleatorización no sirven, porque la fuga sale del camino analógico antes de que nada de eso actúe. Lo que ayuda es el hardware: cable trenzado, apantallamiento y filtrado reducen la energía que el portador inyectado acopla al dispositivo. Los autores avisan de que eso sube el listón, pero no garantiza inmunidad.
Para quien diseña o compra equipos con entrada analógica, la conclusión práctica es incómoda. La superficie de ataque no está solo en el firmware ni en el sistema operativo, y ninguna actualización la va a cerrar. Los detalles técnicos están en el paper, y el montaje cabe en un presupuesto de laboratorio.