GNOME avanza hacia una gobernanza técnica más estructurada con equipos y RFCs
El proyecto de Emmanuele Bassi impulsa la creación de equipos, un comité directivo y un proceso de RFC para decisiones de arquitectura y UX en GNOME.
Emmanuele Bassi presentó en GUADEC 2025 una propuesta para formalizar la toma de decisiones técnicas en GNOME. La iniciativa, que ya ha generado discusión dentro del proyecto, busca pasar de un modelo ad‑hoc a una estructura con equipos dedicados, un comité de dirección y, eventualmente, un proceso de Request for Comments (RFC).
El nuevo esquema contempla la creación de varios equipos que agruparán a los mantenedores según su dominio (por ejemplo, interfaz, compositor, librerías base). Cada equipo tendría autonomía para definir su hoja de ruta, pero estaría alineado con un steering committee que revisaría las decisiones de mayor alcance. El comité actuaría como árbitro y garante de la coherencia entre los distintos sub‑proyectos.
Paralelamente, GNOME está evaluando la introducción de un proceso RFC similar al de otras fundaciones de software libre. Un RFC tendría que acompañar cualquier cambio significativo en diseño, experiencia de usuario, arquitectura o cualquier otro aspecto que pueda afectar la dirección del proyecto. La idea es que, antes de que el código sea aceptado, la propuesta pase por una fase pública de revisión y debate, lo que permitiría a la comunidad aportar críticas y sugerencias tempranas.
Hasta ahora, la propuesta está en fase de discusión interna. No hay una fecha definida para la adopción formal, pero los responsables del proyecto han señalado que el objetivo es tener una versión preliminar del proceso RFC antes del próximo ciclo de lanzamientos mayores. La comunidad ha respondido con cautela: algunos mantienen la flexibilidad del modelo actual, mientras que otros ven en la formalización una forma de reducir la fragmentación y mejorar la calidad de las decisiones.
Esta evolución en la gobernanza técnica tiene implicaciones directas para desarrolladores y mantenedores. Un proceso RFC estructurado puede significar más tiempo de revisión antes de que un parche sea aceptado, pero también una mayor visibilidad y consenso en los cambios críticos. Los equipos, por su parte, podrían disponer de una mayor claridad en sus objetivos y una línea directa con la dirección estratégica del proyecto.
Queda por ver cómo se afinará el modelo y si la comunidad adoptará plenamente el proceso RFC. El siguiente paso será una serie de workshops y pruebas piloto en los equipos más activos, que servirán para ajustar los flujos de trabajo antes de una posible incorporación a la política oficial de GNOME.
