Crusoe cancela compra de 1.250 millones de dólares en turbinas de Boom
La startup de centros de datos elimina las turbinas Superpower de Boom Supersonic de su mix energético principal y deja al fabricante en una posición complicada.

Crusoe, la startup de Denver especializada en centros de datos para IA, ha cancelado su acuerdo con Boom Supersonic para la compra de 29 turbinas estacionarias. El contrato, valorado en 1.250 millones de dólares, preveía la entrega de las primeras unidades a partir de 2027, pero la colaboración ha terminado tras el reciente cierre de una ronda de financiación de 3.900 millones de dólares por parte de Crusoe.
Blake Scholl, CEO de Boom Supersonic, confirmaba el fin de la asociación en una publicación en X el pasado viernes. Scholl explicó que las turbinas ya no forman parte del mix energético principal a corto plazo para las instalaciones de Crusoe en Abilene, Texas, lo que hacía inviable la alianza de lanzamiento. Pese a la deserción del cliente inicial, Scholl señaló que Boom continuará entregando aproximadamente 250 MW de potencia con sus turbinas Superpower a otros sitios el próximo año, con un objetivo de alcanzar el 1 GW en 2028.
La tecnología en cuestión no es nueva para el sector aeroespacial. Boom Supersonic, conocida por desarrollar el avión supersónico Overture, adaptó su motor Symphony para aplicaciones terrestres. La turbina Superpower comparte alrededor del 80% de sus componentes con el motor aéreo y ofrece una potencia de 42 megavatios por unidad. La empresa levantó 300 millones de dólares el año pasado con el objetivo específico de comercializar este negocio de energía estacionaria, usando los beneficios para financiar el desarrollo del Overture.
Crusoe, fundada en 2018 como minero de bitcoins que operaba con gas natural residual de campos de petróleo, se ha convertido en uno de los mayores constructores de infraestructura para IA, incluyendo un campus masivo en Abilene que abastece a OpenAI y otro de 900 MW para Microsoft. Según un portavoz de Crusoe, la decisión responde a una estrategia de flexibilidad: la empresa elige las fuentes de energía adecuadas para cada sitio a medida que sus necesidades evolucionan, incluyendo turbinas de gas, eólica, solar, baterías y la red eléctrica. Actualmente, el centro de datos de 1,2 GW en Abilene opera conectado a la red, utilizando una planta de turbinas de gas solo como respaldo.
La pérdida de Crusoe como cliente de lanzamiento representa un contratiempo significativo para Boom. La compañía había apostado por esta línea de negocio para generar ingresos recurrentes que aliviaran la carga financiera del desarrollo aeronáutico. Aunque Scholl no estuvo disponible para proporcionar comentarios adicionales antes de la publicación, su mensaje en redes sociales dejaba la puerta abierta a una futura colaboración si los requisitos energéticos de Crusoe cambiaban, aunque por ahora las turbinas se dirigen a otros clientes.


