Andrew Tulloch deja Meta menos de un año después y suena para Anthropic
El investigador estrella que Meta fichó tras un primer rechazo se marcha; el Wall Street Journal sitúa su destino en Anthropic, y ninguna de las dos compañías lo confirma.

Andrew Tulloch se va de Meta. Menos de un año después de volver a la empresa que le fichó con una oferta descomunal, el investigador está de salida y, según el Wall Street Journal, su destino es Anthropic. Ni Meta ni Anthropic han confirmado el movimiento.
Reed Albergotti lo adelantó el miércoles en Semafor, citando a una persona informada del asunto. El jueves, Erin Woo y Meghan Bobrowsky lo publicaron en el Journal con fuentes próximas a la situación. Sus cabeceras no son las únicas que lo dan por hecho, pero el rastro público se apoya en testimonios anónimos: nadie ha puesto nombre a la operación.
El jueves, su web personal seguía listándole en el TBD Lab de Meta, trabajando en superinteligencia. Según Semafor, Tulloch esperó a marcharse hasta que Meta hubo entregado Muse, el agente de IA de consumo que la compañía lanzó el martes. Trabajaba en el TBD Lab, el equipo reducido que está en el centro de la estrategia de IA de Mark Zuckerberg y que dirige Alexandr Wang, fundador de Scale AI. Ningún medio ha reportado el motivo de su salida.
Un fichaje caro y una vuelta corta
Tulloch conoce bien la casa. Estuvo once años en Meta y se fue en 2023 a OpenAI, donde según su propia web participó en el entrenamiento de GPT-4o, GPT-4.5 y o3. Después cofundó Thinking Machines Lab junto a Mira Murati, ex CTO de OpenAI. Su regreso fue un trofeo para Zuckerberg, que al parecer le reclutó en persona.
Antes de eso, Meta intentó comprar Thinking Machines directamente. Murati rechazó la aproximación, según Calcalist. El año pasado el Journal publicó que el paquete de Meta podía haber alcanzado los 1.500 millones de dólares a lo largo de seis años, dando por hecho que bonus y acciones se pagaban íntegros. Meta lo ha negado siempre: su portavoz Andy Stone la calificó de inexacta y ridícula. Tulloch dijo no en un primer momento y se incorporó meses más tarde. Lo que acabó aceptando no lo ha desvelado nadie.
El problema de fondo
El calendario es incómodo para Meta. Ha gastado mucho en reconstruir su banquillo de IA, incluida una redada sobre Thinking Machines que se llevó a cinco de sus miembros fundadores esta primavera. Ahora pierde al nombre más reconocible de esa operación un día después de su mayor lanzamiento de consumo. La pregunta que deja es cuánto tiempo puede sostener un laboratorio a base de chequera.
Para Anthropic sería un fichaje de campanillas en la misma semana en que perdió a un investigador de forma ruidosa: Jacob Coxon dimitió el martes advirtiendo que los laboratorios están jugando con nuestras vidas. La rotación va más allá de estos dos. El científico jefe de Google, Jeff Dean, se marchó el mes pasado con otros tres investigadores sénior para fundar una empresa, según Quartz. Y el grupo de gente que ha entrenado modelos frontera es pequeño: cada movimiento traslada ese conocimiento a un rival. Hasta que alguna de las dos compañías diga algo, el único registro público de dónde trabaja Tulloch sigue siendo su web. Y ahí pone Meta.

