Xiaomi inicia producción masiva del SoC XRing O3 y fija 2027 como año de lanzamiento de O100 y D100
El XRing O3 ya sale de la fase de prototipos y entra en producción, mientras que los chips de IA O100 y de conducción inteligente D100 están programados para su primera comercialización en la primera mitad de 2027.

Xiaomi ha anunciado que su SoC XRing O3 ha pasado a producción masiva. La novedad principal es que el procesador incorpora la arquitectura MiMo ejecutándose directamente en el dispositivo, sin depender de la nube para inferencias de IA. Con este paso la compañía amplía su estrategia de chips propios y de IA on‑device más allá del único smartphone que había presentado con la tecnología.
Junto al XRing O3, Xiaomi ha revelado la hoja de ruta de dos aceleradores adicionales: el O100, destinado a tareas de IA generativa y de inferencia de alto rendimiento, y el D100, un chip especializado para sistemas de conducción inteligente. Ambos se esperan para su primera fase comercial en la primera mitad de 2027. La empresa no ha ofrecido todavía métricas de rendimiento ni detalles de consumo energético, pero indica que los tres diseños comparten una arquitectura de bajo consumo pensada para dispositivos móviles y automotrices.
Esta movida refuerza la apuesta de Xiaomi por reducir la dependencia de proveedores externos como Qualcomm o MediaTek. Al controlar tanto la lógica de aplicación (SoC) como los bloques de IA y conducción, la compañía puede optimizar la integración de software y hardware, lo que suele traducirse en menores latencias y mayor eficiencia energética. Para los equipos de infraestructura, la disponibilidad de un ecosistema de chips internos implica que los pipelines de compilación y los entornos de prueba deberán adaptarse a las herramientas de desarrollo propietarias que Xiaomi está poniendo a disposición de sus partners.
En el corto plazo, los desarrolladores que trabajen con la plataforma MiMo tendrán que actualizar sus modelos para aprovechar la ejecución en‑device, lo que probablemente requiera ajustes en los formatos de peso y en la gestión de recursos. Además, los equipos de seguridad deberán revisar la superficie de ataque que introducen los aceleradores de IA, ya que cualquier vulnerabilidad en el firmware de O100 o D100 podría explotarse en escenarios críticos como la conducción autónoma.
Queda por ver cómo Xiaomi gestionará la distribución de estos chips a fabricantes de dispositivos y a socios de la industria automotriz. La capacidad de escalar la producción sin incurrir en cuellos de botella de suministro será clave para que la estrategia on‑device compita con las ofertas de los grandes jugadores del mercado.


