Verda, la nube de IA finlandesa, levanta 189 millones y ya es unicornio europeo
La compañía antes llamada DataCrunch cierra una Serie B liderada por Emergence Capital y se declara el unicornio más reciente de Europa, con una valoración de al menos 1.000 millones

Verda, la empresa finlandesa de nube para IA antes conocida como DataCrunch, ha cerrado una ronda Serie B de 189 millones de dólares liderada por Emergence Capital. Según la compañía, la operación quedó sobresuscrita y la convierte en el unicornio más reciente de Europa: vale al menos 1.000 millones de dólares, aunque no ha dado una cifra exacta.
En la ronda han entrado MUFG Innovation Partners, Supermicro, la aseguradora de pensiones finlandesa Varma, Lifeline Ventures, 6 Degrees Capital, byFounders y el inversor estatal Tesi. Entre los inversores individuales figuran Ola Tørudbakken, de Meta, y Mark Saroufim, de Core Auto y GPUMODE.
La operación llega cinco meses después de otra: Lifeline Ventures cerró en abril una ronda de 117 millones que combinaba capital y deuda de prestamistas nórdicos, y la cifra subió a 155 millones cuando entró el Banco Nórdico de Inversión.
Todo el stack en casa
Verda se fundó en Helsinki en 2020 y siempre ha gestionado el stack completo: centros de datos físicos y hardware propios, la plataforma de nube y la investigación en IA. Vende cómputo y servicios de plataforma a equipos que desarrollan sistemas de IA de frontera y agentes. El dinero irá a producto en cada una de esas áreas, con atención particular a la inferencia, y a multiplicar su capacidad de cómputo en el plazo de un año.
El crecimiento ha sido rápido. La empresa afirma que su tasa de ingresos anualizada alcanzó los 165 millones de dólares en julio, muy por encima de los más de 60 millones que reportaba en la ronda de abril. Son cifras suyas, no verificadas por un tercero.
Ruben Bryon, fundador y consejero delegado, lo resume así: "La IA se está convirtiendo en infraestructura crítica para todos los sectores, y los próximos años son una ventana decisiva para Europa. Nuestra meta es construir la primera gran tecnológica europea de verdad, con la infraestructura de IA como cimiento, y reducir la huella de carbono del cómputo en todo el mundo. Estamos orgullosos del avance, pero queda mucho por hacer".
Joe Floyd, socio general de Emergence Capital, apunta en la misma dirección: "La demanda de cómputo para IA es insaciable y la brecha entre oferta y demanda no deja de crecer". Floyd sostiene que Verda se mueve rápido asegurando y escalando capacidad, y que puede acabar siendo una de las compañías que definan la infraestructura de IA.
Verda ha abierto oficinas en Londres y San Francisco en los últimos meses y planea seguir creciendo en Europa, Estados Unidos y Asia. La ronda se suma a la carrera europea por capacidad de cómputo, un terreno donde el proveedor que consiga asegurar GPUs y energía a buen precio marca la diferencia frente al que solo revende capacidad ajena. Queda por ver si el multiplicador de infraestructura que promete la compañía llega a tiempo y si el mercado europeo sostiene ese ritmo de ingresos cuando la oferta de cómputo empiece a igualarse con la demanda.


