Treble capta 18 millones para simular datos de voz sintéticos con física acústica
La startup islandesa financia su expansión hacia la simulación de hardware y wearables, apoyada por Paladin Capital Group y clientes como Amazon.

Treble, una startup con sede en Islandia, ha cerrado una extensión de su Serie A por valor de 18 millones de dólares. La ronda, liderada por Paladin Capital Group y con la participación de inversores anteriores como KOMPAS VC y Frumtak Ventures, eleva la financiación total de la compañía a más de 40 millones desde su fundación en 2020.
El equipo, dirigido por los ingenieros acústicos Finnur Pind y Jesper Pedersen, no ha lanzado un nuevo modelo de lenguaje, sino la infraestructura para probarlos. Su plataforma se centra en la simulación física de sonido para generar datos sintéticos y evaluar el rendimiento de modelos de voz AI en condiciones reales de ruido y distancia. Esta metodología busca resolver la limitación de los modelos actuales, que dependen casi exclusivamente de grabaciones recogidas en internet, ofreciendo una alternativa basada en física acústica para crear datos de entrenamiento más controlados.
Simulación para hardware y wearables
El uso principal de su tecnología está en la fase de desarrollo de productos. Treble trabaja con fabricantes de auriculares, altavoces inteligentes y gafas de realidad aumentada para realizar prototipado virtual. Esto permite a los equipos de hardware entender cómo sonará su producto final antes de fabricarlo y cómo responderá a comandos de voz según la posición del usuario.
Recientemente, la compañía ha ampliado su alcance hacia el espacio de la IA física, incluyendo robótica y automoción, donde las funciones basadas en sonido ganan peso. Uno de sus clientes actuales es Amazon, además de Logitech. La relevancia de esta infraestructura se ve reforzada por su colaboración con Hugging Face, con quien lanzaron una benchmark para modelos de reconocimiento de voz bajo condiciones realistas, disponible en el repositorio de Hugging Face.
Francois Ruether, de Paladin Capital, argumenta que la dependencia creciente de los dispositivos para interpretar el sonido hace que esta capa de infraestructura sea crítica. La propuesta de valor para el cliente es clara: mantener la propiedad de sus modelos y flujos de trabajo mientras acceden a una base de simulación compartida. A medida que los wearables buscan funciones como el filtrado ambiental de voz para mejorar la audición en entornos ruidosos, la necesidad de testear estas capacidades antes del lanzamiento de hardware físico se vuelve indispensable para cualquier equipo de producto.


