Negocios y startups··2 min de lectura

Thrive Capital defiende su papel en el escándalo FIFA y ficha al abogado de Musk

La firma de Josh Kushner responde tras meses de silencio: la idea era buena, pero no habrían entrado de saber cómo acabaría. Contrata a Alex Spiro.

La firma de capital riesgo Thrive Capital, conocida por su perfil discreto, se ha visto arrastrada a una polémica que podría salpicar al presidente de la FIFA, Gianni Infantino. El fondo, fundado por Josh Kushner, participó en un plan fallido para crear una nueva entidad comercial que habría vendido parte de los ingresos de la Copa del Mundo a inversores privados. Ahora Kushner ha roto su silencio con un comunicado en el que defiende la idea original, pero admite que no se habrían involucrado si hubieran sabido cómo acabaría todo.

El escándalo gira en torno a la FIFA Forward Enterprise (FFE), un proyecto de Infantino que pretendía crear una empresa que gestionara parte de los derechos comerciales de las competiciones de la FIFA. La entidad habría sido propiedad de las 211 federaciones miembro, pero estas podrían vender participaciones a inversores externos. Thrive Capital aceptó ser uno de los inversores principales en una compra de acciones secundarias por valor de 4.200 millones de dólares, lo que representaba un 20% de la FFE con una valoración de 20.000 millones.

La idea no gustó a las federaciones europeas y norteamericanas, que temían la influencia de inversores externos. La presión fue tal que la FIFA canceló el plan antes de que las federaciones votaran. Pero el conflicto no ha terminado: la UEFA ha emprendido acciones legales contra Infantino e intenta montar un caso penal. Además, la UEFA considera que la valoración de la empresa era demasiado baja y ha pedido a un tribunal federal de EE.UU. que obligue a Thrive a entregar documentos sobre cómo se calculó esa valoración y quiénes eran los otros inversores potenciales.

La defensa de Kushner

En su comunicado, Kushner defiende la motivación del proyecto: redistribuir el dinero del fútbol entre todas las federaciones, no solo las ricas. "La idea era dirigir más capital y equidad a las 211 federaciones, proporcionando más inversión a los países subdesarrollados para nutrir el talento local y hacer crecer el fútbol global", dice. Pero admite que no supieron calibrar la política del fútbol mundial: "No apreciamos las dinámicas políticas del fútbol global y hasta dónde llegarían algunos. Si hubiéramos sabido en qué se convertiría, no nos habríamos involucrado".

Un abogado de campanillas

Para defenderse, Thrive ha contratado a Alex Spiro, socio de Quinn Emanuel y abogado habitual de Elon Musk. Spiro ha representado a Musk en casos como el de "pedo guy" o la compra de Twitter, y también a Jay-Z, Alec Baldwin o el alcalde de Nueva York, Eric Adams. Una elección curiosa para una firma que siempre ha evitado los focos, pero que ahora necesita a alguien con carácter para lidiar con un entorno tan pasional como el fútbol internacional.

La pregunta es si Thrive logará desvincularse del fiasco o si los tribunales destaparán más detalles de un acuerdo que, en su momento, parecía una oportunidad de negocio y ahora es un quebradero de cabeza.

##Relacionado