The New York Times cita correos internos de Microsoft y OpenAI en su demanda
La documentación desclasificada contradice la defensa de uso legítimo, con empleados definiendo el scraping como un robo sin precedentes.

Un nuevo escrito de resumen de juicio presentado en la Corte Distrital de Nueva York por The New York Times, junto a diarios como el Chicago Tribune, CNET y The Intercept, incluye correos internos y declaraciones juradas de ejecutivos de OpenAI y Microsoft. Estos documentos, obtenidos durante la fase de descubrimiento, cuestionan directamente la defensa de uso legítimo (fair use) que las empresas de IA han mantenido hasta ahora.
Testimonios que hunden la defensa legal
El director de ciencia aplicada de Microsoft, Brent Hecht, calificó en comunicaciones internas la práctica de entrenar modelos con contenido protegido como "un robo asombroso de proporciones sin precedentes" y potencialmente el "mayor robo de mano de obra en la historia humana". Añadió que una defensa exitosa de uso legítimo convertiría en "una completa burla" el concepto jurídico. Microsoft ha respondido ante la prensa que estas opiniones reflejan la perspectiva individual de un empleado y no constituyen un análisis legal.
Nick Turley, responsable de ChatGPT en OpenAI, describió la situación para los editores como una "amenaza existencial", señalando que los productos generativos son "sustitutivos, punto". Satya Nadella, CEO de Microsoft, confirmó bajo juramento que las conversaciones con chatbots han reemplazado las visitas a las fuentes originales. Un documento interno de Microsoft describe esta dinámica como un "bucle del apocalipsis" (doom loop) que perjudica tanto el rendimiento de los modelos como la economía de la web, admitiendo que las tasas de clic hacia los editores en Copilot cayeron entre un 87% y un 93% en el caso de The New York Times.
Paywalls evadidos y licencias infringidas
El escrito detalla cómo OpenAI evadió sistemáticamente los paywalls y ignoró los términos de servicio. Greg Brockman, cofundador de la empresa, respondió con un "ah, qué bien" a un empleado que le mostró un truco para sortear el muro de pago de The New York Times. Además, OpenAI adquirió el "New York Times Annotated Corpus", que contiene 1,8 millones de artículos, através de un tercero. La licencia restringía su uso a investigación lingüística no comercial, pero empleados admitieron internamente que su uso para entrenar modelos "no sería apropiado" y lo hicieron igualmente.
Los demandantes argumentan que el uso carece de carácter transformador, es comercial y sustitutivo, copiando obras completas aunque los propios expertos de la defensa admitieron que ninguna era estrictamente necesaria. También acusan a OpenAI de desplegar un filtro para suprimir el contenido de los demandantes poco después de presentarse las demandas, una medida que los abogados interpretan como un intento de obstaculizar la recopilación de pruebas más que de proteger derechos de autor.

