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Ciberseguridad

Un equipo de hackers éticos dice haber entrado en el código interno de OpenAI

Hackron AI afirma que se apoyó en herramientas de Claude para acceder al repositorio privado de OpenAI y a cuentas de ChatGPT y Codex de varios empleados. La compañía parcheó y pagó recompensa.

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Un equipo de hackers éticos de la startup Hackron AI afirma haber entrado en el código interno de OpenAI sirviéndose de herramientas de Claude. Según su propio relato, publicado en X el 18 de septiembre, el acceso les llevó hasta las cuentas de ChatGPT y Codex de varios empleados de la compañía. La intrusión se produjo, siempre según su versión, el 25 de julio.

Un pull request como prueba

Para demostrar que el acceso era real no se llevaron nada ni publicaron capturas: abrieron un pull request en un repositorio privado de OpenAI. Lo describieron como inofensivo. Ese movimiento les sirvió de prueba ante la compañía, a la que después reportaron los fallos.

OpenAI tardó 14 horas en cerrar el agujero desde el aviso y pagó al equipo 6.500 dólares como recompensa por el reporte. Todas las cifras, incluida esa, salen de los propios investigadores: en el material original no hay una versión de OpenAI sobre lo ocurrido.

Lo que deja abierto

El caso mezcla dos cosas que conviene separar. Por un lado, el fallo concreto: cuentas corporativas y un repositorio privado quedaron al alcance de terceros, y eso incluye tanto el código como lo que un empleado tuviera guardado en su asistente. Por otro, cómo se hizo. Atacar una infraestructura usando herramientas de un modelo de lenguaje ya no es un experimento de laboratorio: aparece en el informe de un bug bounty.

Para quien administra entornos con asistentes conectados a repositorios y sistemas internos, la lección operativa es la de siempre, pero con más superficie. Cada integración que lee código, tickets o correo es una credencial más que hay que inventariar, limitar y auditar. Y el pull request como prueba es un recordatorio incómodo: si un atacante puede escribir en el repositorio, la evidencia no es un log, es un commit.

Con lo publicado hasta ahora, el episodio se sostiene sobre la palabra de un equipo de investigación que cobró por el aviso. La cuantía, 6.500 dólares por acceso a cuentas de empleados y a código interno, es llamativamente baja para la gravedad que sugiere su propio relato. OpenAI no ha detallado el vector exacto ni si el fallo afectaba solo a las cuentas señaladas o a algo más.