Science Corp anuncia ensayos humanos de su interfaz cerebro‑computadora PRIMA
El CEO Max Hodak presentará en TechCrunch Disrupt 2026 la visión de una era post‑pantalla basada en implantes neuronales que ya restauran visión.

Science Corp ha confirmado que iniciará los primeros ensayos humanos en EE. UU. de su interfaz biohíbrida cerebro‑computadora. La compañía, fundada por Max Hodak —ex‑presidente de Neuralink—, presentó la iniciativa durante su charla Beyond Screens en TechCrunch Disrupt 2026, ante más de 10.000 fundadores, inversores y líderes tecnológicos.
El proyecto gira en torno al implante PRIMA, que combina una cámara miniaturizada con un chip retinal implantado. En pruebas preliminares, el dispositivo ha permitido a pacientes con pérdida severa de visión percibir imágenes a través de la transmisión directa al nervio óptico. Hodak asegura que la tecnología es escalable y que la fase de ensayos humanos será la primera de varias rondas destinadas a validar la seguridad y la eficacia del implante.
La apuesta de Science Corp no se limita a la visión. Hodak indica que los sensores neuronales podrían, a medio plazo, monitorizar actividad cerebral para detectar convulsiones, estimular la reparación de neuronas dañadas y, en el futuro más lejano, abordar patologías como el Parkinson. La empresa ya ha recaudado 230 millones de dólares en una ronda Serie C, alcanzando una valoración de 1.500 millones de dólares.
Desde el punto de vista técnico, PRIMA se basa en un chip de bajo consumo que procesa datos visuales en tiempo real y los envía a través de una conexión inalámbrica de corto alcance al implante retinal. La arquitectura está pensada para integrarse con plataformas de desarrollo de IA, lo que abre la puerta a algoritmos de mejora de imagen y adaptación personalizada al usuario. No se ha anunciado aún la licencia del software subyacente; por ahora, la empresa mantiene el código propietario y controla el suministro de hardware.
Los ensayos humanos programados para el segundo trimestre de 2027 requerirán la aprobación de la FDA y la colaboración con centros médicos especializados en neuro‑cirugía. La comunidad de infraestructura y seguridad deberá prestar atención a los requisitos de gestión de datos biométricos, cifrado de la transmisión inalámbrica y protocolos de actualización OTA del firmware del implante.
Esta iniciativa marca un punto de inflexión para los profesionales de TI que trabajan en entornos de salud digital y dispositivos médicos conectados. La adopción de interfaces neuronales implicará nuevas capas de observabilidad, cumplimiento regulatorio y gestión de vulnerabilidades en hardware crítico. Queda por ver cómo se integrarán estos implantes con los sistemas de gestión de identidad y acceso (IAM) y qué estándares emergentes adoptarán para garantizar la interoperabilidad y la privacidad de los datos cerebrales.
Para seguir de cerca los avances de Science Corp, el anuncio completo está disponible en el sitio oficial de la empresa.

