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Raspberry Pi sube un 30% en bolsa y ata sus placas a la RAM original

Los resultados del semestre disparan al fabricante británico: ingresos un 90% mayores y cartera de pedidos duplicada. En paralelo, su bootloader limita desde 2024 las ampliaciones de memoria.

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Las acciones de Raspberry Pi Holdings se han anotado más de un 30% en la última semana. El empujón llega con los resultados del semestre cerrado el 30 de junio: ingresos de 256,9 millones de dólares, un 90% más que un año antes; EBITDA ajustado de 40,3 millones, más del doble; y beneficio antes de impuestos de 19,6 millones, un 216% por encima.

Pedidos, DRAM y OEM

Los envíos directos crecieron un 26% hasta 3,4 millones de unidades y los totales un 17% hasta 4,2 millones. La cartera de pedidos se duplicó en el semestre y se coloca en 2,6 millones de unidades. Eso obliga a subir el ritmo de producción, admite el cofundador Eben Upton, si no quieren que la cifra se vuelva insana. La fábrica de Pencoed, en Gales, sumaba capacidad esta misma semana.

El tirón se reparte entre hogar inteligente y los segmentos aeroespacial y defensa. Las exportaciones van casi a partes iguales entre Norteamérica, Europa y el resto del mundo, sobre todo China. La compañía amplió además su catálogo de aceleradores para IA en el borde con el AI HAT+ 2 para la Raspberry Pi 5.

El contexto ayuda a entender el volumen de pedidos. Los precios de la DRAM están subiendo en todas partes y Raspberry Pi ha multiplicado por más de tres sus proveedores de memoria. Upton sostiene que los fabricantes de equipos originales que necesitan computadores para fabricar otros productos están eligiendo sus placas por inventario de componentes: la disrupción de la cadena de suministro está haciendo que fabricar en casa sea una opción mucho más difícil y más cara de reparar.

El bootloader ata la RAM

La otra noticia no tiene nada que ver con las finanzas. Hackaday ha vuelto sobre un cambio que la fundación introdujo en septiembre de 2024: el bootloader, que es un blob binario, ahora limita la ampliación de memoria en la Pi 4, la Pi 5 y los Compute Modules. En la práctica, la placa queda atada al tamaño de RAM con el que salió de fábrica.

Reparar no se impide: se puede seguir sustituyendo el chip por otro del mismo tamaño. Lo que se corta es poner uno mayor. Y ni eso del todo. El bootloader vive en la flash SPI, se puede regrabar con la mask ROM por USB y rpiboot, y nada impide flashear versiones antiguas. Con la release del 10 de septiembre de 2024, una placa con RAM ampliada vuelve a arrancar sin problema. Quien tiene destreza para soldar otro chip la tiene para bajar el bootloader.

El motivo que da la fundación es comercial: había revendedores comprando Compute Modules de poca memoria y cambiándoles el chip por otro de origen y estabilidad desconocidos. Es decir, módulos manipulados que acababan en tiendas online a precio de nuevo y sin garantía real sobre lo que llevan dentro.

Para quien administra parque de placas, el asunto es menos dramático de lo que suena, pero conviene tenerlo presente. Un lote de Compute Modules comprado a un tercero puede llevar memoria reciclada y el bootloader que traiga es la única pista de por dónde ha pasado. Hay un hilo en el foro oficial con los detalles del cambio, y las cifras de negocio apuntan a que la demanda de placas no va a bajar: la fundación tendrá que decidir si ese candado sigue compensando cuando el volumen lo ponen los integradores.