Oracle abre una nueva ronda de despidos mientras dispara el gasto en centros de datos
La compañía recorta plantilla por segunda vez este año y en algunos equipos la tijera llega al doble dígito, mientras acumula deuda para financiar su infraestructura de IA.

Oracle ha puesto en marcha una nueva ronda de despidos. En algunos equipos el recorte alcanza el doble dígito, según un documento interno, y los primeros afectados empezaron a dejarse ver el lunes en LinkedIn, Reddit y Blind. La empresa no ha dicho cuántos puestos se van ni qué áreas toca.
La información viene de tres empleados despedidos y de un correo enviado a Business Insider. Una persona al tanto del proceso sitúa el arranque de la ronda el lunes por la mañana, hora local. Business Insider ya había adelantado el mes pasado que la compañía preparaba un ajuste para reducir coste de personal y cuadrar las cuentas de su apuesta por la IA.
Menos gente, más deuda
Los números gruesos están en los últimos registros presentados. En el ejercicio fiscal cerrado el 31 de mayo de 2026, Oracle perdió 21.000 empleados, un 13% de la plantilla. Antes de esta ronda la empresa rondaba las 141.000 personas. Es la segunda operación de este tipo en lo que va de año.
El dinero que no se va en nóminas se va en hormigón y silicio. Oracle acumula una deuda de decenas de miles de millones de dólares para levantar centros de datos, convencida de que la demanda de cómputo para IA va a seguir subiendo. El primer trimestre del ejercicio dejó 28.500 millones de dólares en capital expenditure, frente a los 8.500 millones del mismo periodo del año anterior. La compañía mantiene sin tocar su previsión para el ejercicio de 2027: entre 90.000 y 95.000 millones.
El último informe de resultados traía alguna señal buena, con el negocio de nube creciendo. Aun así, en Wall Street no compran el relato de que semejante desembolso vaya a tener retorno.
El detalle que falta es el que más afecta a quien opera producto de Oracle: la empresa no ha publicado qué equipos pierden personal, así que no hay forma de saber por ahora si el ajuste roza soporte, desarrollo o las áreas ligadas a la nube. Lo que sí está claro es el patrón: recortar coste de personal mientras se multiplica por tres la inversión en infraestructura. Si la plantilla cae un 13% en un año y el gasto de capital se dispara, la operación de lo que queda se sostiene con menos manos.

