Opera One mueve el botón de nueva pestaña al inicio de las pestañas verticales
Opera admite que anclar el botón al fondo de la barra lateral obligaba a recorrer cientos de píxeles con el ratón y lo reubica arriba, con las pestañas nuevas abriéndose justo debajo

Opera ha reconocido que la colocación del botón de nueva pestaña en su modo de pestañas verticales era un problema y lo ha movido. Desde la última actualización de Opera One, ese botón vive en la parte superior de la barra lateral y las pestañas nuevas se abren justo debajo de él. Antes quedaba anclado al fondo de la ventana en cuanto la lista se llenaba.
El problema era la distancia
Opera introdujo las pestañas verticales en Opera One en julio de 2026. Con el diseño anterior, el botón de nueva pestaña se fijaba al pie del panel una vez que las pestañas ocupaban toda la altura disponible. El resultado: tras abrir una, el puntero se quedaba abajo y había que devolverlo a mano hasta la barra de direcciones.
La compañía ha puesto cifras a ese recorrido. En un monitor 1080p el botón antiguo quedaba unos 950 píxeles por debajo de la barra de direcciones; en un 2560×1440, alrededor de 1.300 píxeles; y en un 4K nativo sin escalado, más de 2.000 píxeles.
Los datos salen de una encuesta propia entre usuarios de escritorio con las pestañas verticales activadas, realizada entre agosto y septiembre de 2026 sobre una muestra de 4.900 personas. Más del 73% dice que suele pulsar el botón en lugar de usar el atajo de teclado. O sea, que el viaje del ratón no era un caso raro: era el camino habitual.
Qué más cambia
Además del reordenado, la actualización sube el contraste de la pestaña activa, algo que se agradece cuando hay muchas abiertas y la vista se pierde entre ellas. Y al pasar el cursor sobre una isla de pestaña aparece un icono "+" para añadir una nueva en ese punto concreto.
Todo esto afecta a Opera One de escritorio con la disposición vertical activada. Quien siga usando las pestañas horizontales de siempre no va a notar nada.
Lo llamativo es más el método que el cambio. Una empresa que asume el error con píxeles medidos y una encuesta detrás, en lugar de soltar un "hemos escuchado a los usuarios". Mover un botón de sitio no justifica una nota por sí solo, pero decidir dónde va el control principal de una interfaz —abajo, siguiendo el flujo de lectura, o arriba, junto al resto de la barra— es el tipo de detalle que los navegadores con pestañas laterales arrastran durante años. Queda por ver si el rediseño se queda o vuelven a recolocarlo.


