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Inteligencia artificial

OpenAI lanza ChatGPT Images 2.5 y Adobe lo incorpora a Firefly

OpenAI presentó el martes dos nuevos modelos de imagen, GPT-Image-2.5 Flare y Sunburst, con mayor detalle y menor latencia. Adobe ya usa esos modelos en Firefly, y la actualización añade funciones para compartir prompts.

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OpenAI ha publicado ChatGPT Images 2.5, una actualización de su generador de imágenes que llega con dos modelos nuevos para la API y una serie de funciones pensadas para convertir el prompt en un objeto compartible. La compañía asegura que más de 3.000 millones de imágenes se crean cada semana en ChatGPT y en su API de imágenes, aunque esa cifra es suya y no ha sido auditada por un tercero.

Los dos modelos son GPT-Image-2.5 Flare, que es el predeterminado, y Sunburst, una opción más lenta pero con más control para trabajos creativos de producción. OpenAI afirma que la nueva versión ofrece un detalle más nítido, edición más precisa y una latencia hasta un 50% inferior a la anterior.

Adobe ya usa los modelos

El dato que llama la atención está en los testimonios. Adobe ha confirmado que los nuevos modelos ya están integrados en Firefly, su estudio de creación con IA. Matt Chotin, director sénior de producto en Adobe, presenta Firefly como un lugar donde se reúnen modelos de IA destacados con las herramientas propias de Adobe. Es decir, Adobe se posiciona como la interfaz, no como el proveedor del modelo.

La relación es bidireccional: Adobe también está dentro de ChatGPT, con más de 70 herramientas disponibles allí. Cada empresa es canal de distribución para la otra, y ninguna puede estar segura de controlar el punto donde empieza el trabajo creativo. Esa ambigüedad define la competencia en el software creativo actual.

El prompt se convierte en objeto

OpenAI responde con una función social: al compartir una imagen, se puede adjuntar el prompt que la generó para que otra persona lo ejecute con sus propias fotos. OpenAI pone como ejemplo un prompt de retrato de los años 80 que se hizo viral. Es un mecanismo de distribución disfrazado de comodidad: un prompt compartible es una plantilla que se propaga sola y que mantiene el ciclo dentro de ChatGPT, no en el lienzo de otro.

También llegan otras funciones orientadas a la interfaz: Sketch permite dibujar en ChatGPT y usar el dibujo como referencia; Templates ofrecen formatos predeterminados como pósters o artículos de merchandising, y se pueden dejar comentarios directamente sobre una imagen. Nada de esto es investigación de modelos; es trabajo de interfaz, que es justo lo que se hace cuando se quiere retener a los usuarios.

La disponibilidad es amplia: Images 2.5 está llegando a ChatGPT, ChatGPT Work y Codex en todos los niveles, en escritorio, móvil y web.

Marca de procedencia

OpenAI dice que aplica metadatos C2PA y marcas de agua invisibles, además de comprobaciones de prompts e imágenes, y ha publicado un system card para esta versión. Marcar el origen a esa escala es un compromiso técnico real, pero las marcas no siempre sobreviven: las plataformas suelen eliminar metadatos, las capturas de pantalla los pierden y las marcas de agua varían en robustez. La función de compartir prompts, además, facilita que un estilo distintivo sea reproducido por mucha gente a partir de la misma receta, lo que va en contra de la trazabilidad.

Las mejoras con fotos de referencia apuntan al uso comercial más valioso: situar a una persona o producto real en nuevos contextos, algo que necesitan la publicidad, el comercio electrónico y el contenido social. Higgsfield y Manus, citados en el anuncio, están construyendo sobre la API; Manus asegura que Flare corre de dos a cuatro veces más rápido que el modelo anterior en sus propias evaluaciones.

La pregunta que queda en el aire es si Adobe seguirá nombrando a sus proveedores de modelos. Un estudio que agrega modelos es fuerte mientras puede elegir, y se debilita si un proveedor se vuelve imprescindible. OpenAI ha lanzado el anuncio oficial con los detalles, pero no ha publicado cifras sobre el uso de la función de compartir prompts. La batalla, en cualquier caso, no es por el modelo que renderiza, sino por dónde empieza el trabajo.