Nuvacore diseña el núcleo de CPU antes de elegir la ISA x86, Arm o RISC-V
La compañía fundada por Gerard Williams III, exarquitecto de chips de Apple y Qualcomm, propone construir la microarquitectura antes de fijar el conjunto de instrucciones.

Nuvacore ha hecho público su modelo de desarrollo de núcleos de CPU, al que llama Core First, y que consiste en construir el núcleo antes de decidir si será x86, Arm o RISC-V. Detrás de la empresa están tres veteranos del diseño de CPU personalizadas, y uno de ellos, Gerard Williams III, tiene un historial que explica por qué el anuncio ha llamado la atención.
La idea invierte el orden habitual. Un proyecto de procesador tradicional parte de la ISA objetivo y diseña a partir de ahí. Nuvacore quiere levantar primero la IP del núcleo base y resolver la arquitectura más tarde, según lo que pidan el producto o los socios. La compañía lo ha resumido en un mensaje: "Dijimos que íbamos a reescribir las reglas de la industria del silicio, y lo decimos en serio".
Quién está detrás
Williams pasó doce años en Arm, donde trabajó en Cortex-A8 y Cortex-A15, y de ahí saltó a Apple como arquitecto jefe de las series A12X a A17. Es inventor en más de 60 patentes de la compañía, centradas en gestión de energía y planificación multinúcleo. Después fundó NUVIA, que Qualcomm compró en 2021 por 1.400 millones de dólares. Ya en Qualcomm, como vicepresidente sénior de ingeniería, lideró el desarrollo de Oryon, antes Nuvia Phoenix, la base sobre la que se construyen el Snapdragon 8 Elite Gen 5 y el Snapdragon X Elite.
El equipo lo completan John Bruno y Ram Srinivasan como cofundadores, y David Williamson, exresponsable de ingeniería de CPU en Apple, que ocupa la vicepresidencia sénior de ingeniería de hardware. El nombre de Nuvacore sonó por primera vez en abril, cuando se dio a conocer la fundación.
Lo que la propuesta no resuelve
Decoupling parcial de microarquitectura e ISA no significa que después se pueda enchufar cualquier conjunto de instrucciones. La decodificación de instrucciones, los niveles de privilegio, el ordenamiento de memoria, el tratamiento de excepciones y la compatibilidad de software siguen condicionando el diseño desde el primer día. Trabajar antes en rendimiento, eficiencia energética y área de silicio no elimina esas restricciones.
Las licencias añaden otra capa. RISC-V no exige una licencia de arquitectura al estilo de Arm; una implementación de Arm sí requiere ese permiso; y los derechos para implementar x86 están muy controlados. Es decir, la ISA que se decida al final no es una elección libre de consecuencias legales.
De momento hay metodología y una declaración de intenciones, no silicio ni cifras de rendimiento. Para quien sigue la pugna entre arquitecturas, lo relevante es que un equipo con este currículum plantee separar el núcleo de la ISA: si funciona, cambia en qué momento del proyecto hay que tomar decisiones que hoy se toman antes de escribir la primera línea de RTL. Lo que falta por ver es si algún socio firma y si el núcleo resultante aguanta la comparación con lo que ya venden Arm, Intel y AMD.
