NEC abandona el desarrollo de hardware de computación cuántica
NEC detuvo en marzo la fabricación de computadores cuánticos y varios de sus investigadores ya trabajan en Fujitsu.

NEC ha abandonado el desarrollo de hardware de computación cuántica. Según un informe de Diamond Online, la compañía japonesa dejó de construir máquinas cuánticas físicas en marzo de 2026, y varios de sus investigadores, incluido un líder clave del proyecto, se han trasladado a Fujitsu.
NEC fue pionera en este campo: en 1999 demostró el primer qubit superconductor de estado sólido, base de los sistemas que hoy emplean Google e IBM. A pesar de ese pedigrí, la compañía habría concluido que comercializar hardware cuántico exige demasiado tiempo y capital para obtener retornos adecuados, por lo que ha optado por retirarse de la fabricación de computadores cuánticos.
NEC no lo presenta como una salida. En respuesta al medio, declinó confirmar si ha abandonado el desarrollo y dijo que continúa evaluando aplicaciones prácticas e industrialización de las tecnologías cuánticas, además de realizar pruebas de concepto con clientes. Es decir, se centrará en software, algoritmos y proyectos de aplicación, sin asumir el coste de diseñar procesadores y sistemas completos.
Para Fujitsu, la llegada de estos investigadores refuerza un programa ya avanzado. El año pasado, Fujitsu y RIKEN lanzaron un ordenador cuántico superconductor de 256 qubits, y tienen previsto superar los 1.000 qubits en 2026. Su hoja de ruta contempla sistemas con más de 10.000 qubits superconductores para el año fiscal 2030.
El movimiento de NEC es llamativo porque casi ningún laboratorio corporativo de los que iniciaron la computación cuántica en los años 90 ha abandonado por completo el hardware. IBM, el otro gran participante de la primera hora, se ha convertido en uno de los mayores constructores del mundo.
NEC no es ajena a dejar negocios con futuro pero que exigen inversiones masivas de inmediato. En 1990 era el primer fabricante de semiconductores del mundo, por delante de Intel, y acabó desmantelando esa división en etapas durante una década, hasta convertirla en Renesas. Con el hardware cuántico ocurre algo parecido: la comercialización sigue lejana y los costes de desarrollo no dejan de crecer, y el foco actual de NEC —servicios TI, sistemas empresariales, aeroespacial, defensa, telecomunicaciones e IA— no encaja con la construcción de máquinas cuánticas.

