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Mullenweg vuelve a Automattic 33 horas después de su salida como CEO

La compañía comunicó el jueves que su consejero delegado dejaba el puesto y puso al director financiero en su lugar; el sábado ya había vuelto. Nadie explica qué pasó entre medias.

3 min de lecturaThe New Stack0 vistas

El jueves pasado Automattic envió un aviso: Matt Mullenweg dejaba temporalmente el puesto de consejero delegado. El director financiero de la compañía, Mark Davies, ocupaba su sitio. El sábado llegó un segundo aviso, este para decir que Mullenweg volvía, con un detalle llamativo: «Matt estuvo fuera solo 33 horas y 20 minutos». Automattic no ha explicado qué cambió entre una decisión y la otra, y ha declinado detallar las circunstancias de la salida y del regreso.

Mullenweg cofundó WordPress en 2003 y montó Automattic en 2005. Bajo esa marca viven WordPress, Tumblr, el plugin de comercio electrónico para WordPress WooCommerce y el cliente de mensajería Beeper. De momento la única versión oficial es la de la directora de comunicación, Megan Fox: «Matt Mullenweg es el presidente del consejo y consejero delegado de Automattic, con el apoyo total del consejo». Fox añadió que en las redes se ve a muchos directivos y empleados de la casa respaldándole.

El propio Mullenweg escribió en Slack: «Me alegra anunciar que el consejo vuelve a estar de acuerdo y que tengo el control de Automattic. Han pasado muchas cosas en las últimas 48 horas que hay que aclarar, y espero que buena parte haya sido un malentendido, porque tengo un enorme respeto y aprecio por los implicados». Ese mensaje, reproducido por la prensa, es lo más parecido a una explicación que hay.

Parece un golpe, pero nadie lo confirma

Roman Milyushkevich, CEO y CTO de HasData, lo ve así: «Parece un intento fallido de cambiar el control, pero no lo llamaría un golpe como hecho establecido». Y añade varios escenarios que encajan igual de bien: un segundo acuerdo del consejo firmado dentro de esas 33 horas, negociaciones internas o incluso externas, consejeros que reconsideran las consecuencias prácticas de echar al fundador, o una resolución interna que no se ha hecho pública. Su recomendación es que la empresa no se centre en quién ganó, sino en si consejo y consejero delegado tienen un procedimiento claro para el siguiente desacuerdo serio.

Para Ricardo D'Olivar, científico del comportamiento y profesor visitante en la FIA Business School de São Paulo, lo que está en juego es si los implicados tienen «suficiente información para distinguir una corrección meditada de una pugna sin resolver» por el mando. «La reposición responde a quién manda hoy. No explica por sí sola cómo se resolvería un desacuerdo futuro», dice. De ahí salen consecuencias posibles para la plantilla, la contratación de directivos y los inversores, aunque él mismo avisa de que son respuestas posibles y no efectos verificados, y de que la información que circuló dentro puede ser más completa que el relato público.

El repertorio de regresos exprés en la industria da para una lista: Sam Altman salió del consejo de OpenAI y volvió cinco días después, con casi toda la plantilla amenazando con dimitir; Steve Jobs fue expulsado de Apple en 1985 y regresó doce años más tarde; Jack Dorsey salió de Twitter en 2008 y volvió en 2015; Michael Dell dejó el puesto de consejero delegado en 2004 y lo recuperó a comienzos de 2007.

Lo que queda por ver es menos cinematográfico de lo que parece. Automattic sostiene la infraestructura de publicación de una parte considerable de la web, y una crisis de gobierno en la cúpula se traduce en dudas para quien mantiene sitios, plugins y tiendas sobre WordPress. Si el consejo y su máximo ejecutivo no explican el proceso, el próximo desacuerdo volverá a resolverse a puerta cerrada, y eso es justo lo que el aviso de las 33 horas no aclara.