Microsoft retira las Companion Apps de Microsoft 365 y habrá que borrarlas a mano
El aviso MC1474111 del centro de administración fija diciembre como fecha en la que las aplicaciones dejan de funcionar, lo que obliga a limpiarlas de los equipos.
Microsoft ha anunciado la retirada de las Companion Apps de Microsoft 365. El aviso aparece en el centro de administración con el identificador MC1474111 y quien lo ha visto lo ha contado en r/sysadmin: las aplicaciones dejarán de funcionar en diciembre. A partir de ese momento, toca quitarlas de todas las máquinas donde estén instaladas.
El detalle que más ha llamado la atención en el hilo es el calendario. Quien publicó el aviso ironiza con que las aplicaciones han durado un año entero. Es lo que tiene el ciclo de vida de las piezas satélite de Microsoft 365: se anuncian, se despliegan en el parque y desaparecen antes de que la mayoría haya terminado de documentar su instalación.
Qué se sabe y qué no
El material disponible es escaso. Hay un identificador de mensaje del centro de administración y una fecha, diciembre, que aparece en la conversación pero que el aviso no detalla más allá. No hay en el hilo referencia a una herramienta de desinstalación proporcionada por Microsoft, ni a si el proceso se resolverá solo con la actualización de las aplicaciones o si habrá que ejecutar algo a mano en cada equipo.
Tampoco se concreta qué componentes entran exactamente en el paquete de Companion Apps ni en qué plataformas están desplegadas. Para un administrador eso significa que el primer paso es inventariar: saber cuántos equipos las tienen, cómo llegaron ahí (instalación manual, paquete incluido en la imagen, despliegue por política) y con qué herramienta se pueden retirar de forma masiva.
El aviso llega por la vía habitual, los mensajes del centro de administración, así que quien tenga las alertas configuradas ya lo habrá recibido. Quien no, se enterará cuando empiecen a aparecer equipos con aplicaciones que ya no arrancan o que muestran errores al iniciarse.
Por qué importa
No es un cambio de arquitectura ni una migración forzosa de datos, pero sí es trabajo de mantenimiento con fecha límite. Cada retirada de este tipo acaba en el mismo sitio: una tarea de inventario, una comprobación de que el despliegue de la desinstalación funciona y una ronda de equipos que se resisten porque nadie los apagó en semanas.
Queda por ver si Microsoft publica una guía de retirada antes de diciembre o si el aviso se queda como está, en una línea de mensaje y a espabilar. Y si el ciclo se repite, lo siguiente será ver qué ocupa su lugar.