Microsoft publica un parche urgente para Windows 11 tras romper las gráficas AMD
La actualización de septiembre de 2026 dejaba cuelgues del Explorador y fallos con GPU Radeon. La corrección llega fuera de ciclo, días después del lanzamiento.

Microsoft ha publicado una actualización fuera de ciclo para Windows 11 con el fin de tapar los agujeros que abrió su propio parche de septiembre de 2026. La corrección llega apenas unos días después del lanzamiento y responde a tres frentes abiertos: cuelgues del Explorador, fallos en equipos con gráficas AMD y funciones de terceros que dejaron de responder.
El paquete original, ya en la rama 25H2, no venía vacío de novedades. Devolvía la barra de tareas movible, con un ajuste para reducir su altura en pantallas compactas; permitía varias disposiciones del menú Inicio y activar o desactivar cada bloque por separado; rehacía la búsqueda del sistema con la opción de mostrar solo resultados locales, y añadía indicadores en KB, MB y GB al Explorador. También cerraba cerca de mil fallos de seguridad, una cifra que a estas alturas entra dentro de lo normal en un ciclo mensual.
La propina no estaba en el menú. Los usuarios de GPU Radeon empezaron a reportar cierres inesperados, y a los cuelgues del Explorador se sumaron integraciones de terceros que dejaron de funcionar. Hay más casos sobre la mesa: corrupción de BIOS que habría reventado instalaciones en equipos HP y cortes de alimentación automáticos en máquinas Lenovo, ambos atribuidos al mismo paquete acumulativo. Son reportes de usuarios y de prensa especializada, no una relación oficial de daños.
Antes de dejarlo correr
Para quien administra parques de equipos, la decisión es la de siempre y conviene no saltársela: retrasar el despliegue masivo hasta validar en un anillo reducido. Un fallo de BIOS o de arranque no se arregla con un segundo parche, y que Microsoft saque una corrección fuera de ciclo es una señal de que el asunto pesaba lo suficiente como para no esperar al martes de rigor.
La compañía mantiene la documentación de servicio y el estado del despliegue en sus páginas técnicas, y ahí irán apareciendo las incidencias conocidas y los bloqueos de actualización. Merece la pena mirarlas antes de aprobar el paquete en el canal de empresa.
Queda por ver si la corrección deja limpio el terreno o si aparecen efectos secundarios nuevos, algo que con este volumen de cambios no se sabe hasta que la actualización lleva unos días circulando por equipos reales.

