BookinglyTech News
Inteligencia artificial

Meta lanza Muse, un agente que lee tu Gmail y tu Amazon para hacer recados

El asistente ejecuta tareas sobre una máquina virtual en la nube: ordena el correo, compra y genera documentos. Una prueba de uso deja claro dónde está el problema: cuánto sabe de ti.

3 min de lecturaThe Verge0 vistas

Meta ha presentado Muse, su primer asistente pensado para productividad y no para entretenimiento. La compañía lo vende como una forma de quitarse de encima el trabajo pesado: compras online, correo, planificar viajes. Por debajo, el agente ejecuta acciones sobre una computadora virtual alojada en la nube, así que lo que hace no ocurre en tu equipo: ocurre en la infraestructura de Meta, con las credenciales que le hayas dado.

Ese es el punto. Muse no funciona sin cuentas conectadas.

Permisos, APIs y lo que el agente ve

Para probarlo hay que autorizar accesos reales. Conectar Gmail implica conceder lectura y borrado de mensajes; en una sesión de prueba el asistente eliminó miles de correos promocionales, no sin antes pelearse con el inicio de sesión de Google, que fallaba en móvil y devolvía al usuario a la web de Muse en lugar de a la app. Ya en el portátil, funcionó.

Con Amazon enlazado, el agente buscó camisetas de entrenamiento por talla, estilo y color, avisó de que había otros artículos en el carrito y preguntó si quería quitarlos antes de cerrar la compra. Detalle fino. Compró solo lo que se le pidió.

Muse también genera podcasts, imágenes, vídeos y páginas o documentos interactivos que Meta llama artifacts. Ahí aparece el filtro de contenido: rechazó crear la imagen de un ratón de dibujos animados con pantalones rojos y la de un personaje con gorra roja, peto azul, pelo castaño y bigote. Sin embargo, produjo sin problema un vídeo y varias imágenes de un evento de lanzamiento con dispositivos de Apple: un plegable tipo iPhone, un Watch y unos AirPods sobre peanas con el logo de la manzana, con presentador y fondo corporativo. Los iconos de las apps iban a su aire, con alucinaciones de nombres incluidas. Pedir una imagen del 'consejero delegado de Apple' sí se denegó.

El feed y la API de Instagram

La pestaña Feed genera un resumen de actualidad a partir de un prompt. El que Meta trae por defecto devolvió resúmenes de un lanzamiento de iPhone, del oleaje en la costa de California y de buques destruidos en la guerra de Irán. También noticias del estado donde el usuario estaba visitando a su familia, y Muse admitió que había sacado la ubicación de la dirección de envío de su pedido en Amazon.

Preguntado por lo que sabía de sus cuentas de Instagram y Facebook, el agente enumeró intereses muy concretos: anime, CrossFit, labradores, fauna de Florida, nostalgia de los noventa. Consultado por el origen, respondió: "Honestamente, Instagram no te muestra esa lista exacta en ninguna parte de la app: la leí a través de los datos de la API de la cuenta, que saca más de lo que muestra la interfaz". La lista de 'temas de anuncios' visible en ajustes no llega a ese nivel de detalle.

Meta sostiene que Muse solo intercambia con terceros los datos necesarios para cumplir la tarea y que no comparte información con anunciantes. La compañía no respondió a las preguntas sobre qué puede leer el agente dentro de Instagram y Facebook.

Para quien diseña agentes con acceso a cuentas reales, el caso es una lección de superficie de ataque: el problema no es que la tarea salga mal, es delimitar qué credenciales se le entregan y qué se puede leer por debajo de la interfaz. Ahí, y no en la compra de camisetas, se decide si esto se adopta.