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Inteligencia artificial

Meta desplegará el próximo año su chip de IA propio para depender menos de Nvidia

Meta prueba ya la tercera generación de su acelerador, MTIA 450, y espera cerrar el diseño de la cuarta en un mes. Los diseña con Broadcom y los fabrica TSMC.

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Meta lleva desde 2023 desarrollando sus propios aceleradores de IA y el plan, según Bloomberg, es desplegar una nueva generación en sus centros de datos en la primera mitad del próximo año. Ahora mismo la compañía está probando la tercera hornada, MTIA 450, con nombre en clave Arke. La siguiente, MTIA 500 o Astrid, debería cerrar su diseño en aproximadamente un mes y llegar a los centros de datos a finales de 2027. Con Astrid, Meta pretende desplegar el chip a una escala mayor que con las generaciones anteriores.

Diseño con Broadcom, fabricación en TSMC

Los chips los diseña Meta junto a Broadcom y los fabrica TSMC. Uno de los objetivos declarados es reducir la dependencia de los procesadores para IA de Nvidia. Yee Jiun Song, vicepresidente de ingeniería al frente del programa de silicio personalizado, explicó que cada generación asume algo más de riesgo técnico a cambio de mejor rendimiento. La meta no es solo mejorar la eficiencia energética, sino sacar más rendimiento por el mismo dinero.

El laboratorio de superinteligencia de Meta participa en el ajuste de los chips y aporta información sobre lo que necesitarán los futuros modelos en sus fases de inferencia. Song sostiene que, como buena parte del trabajo de ingeniería lo hace Meta, sus chips ejecutan los modelos de la casa de forma más eficiente que "cualquier producto que Nvidia envíe ahora mismo". Es una afirmación de parte: la compañía no ha publicado comparativas independientes.

En escala energética, Meta planea desplegar más de 1 GW en silicio propio a lo largo de 12 meses, y espera acelerar después si el mercado de IA no se desploma por el camino.

Pruebas iniciales y el giro desde Olympus

El 1 de septiembre TSMC entregó a Meta 12 unidades del nuevo modelo. La medición real se quedó a un 2% o 3% de lo que predecían las simulaciones. Ese mismo día el equipo consiguió ejecutar modelos propios, además de DeepSeek y modelos de Alibaba. Los primeros test no han destapado defectos de diseño, pero quedan meses de pruebas y ajustes, y la fábrica irá subiendo el ritmo de producción durante ese tiempo.

Las cuatro generaciones usan memoria de alto ancho de banda y no apuntan al mercado de inferencia ultrarrápida, sino a ser el caballo de tiro de la inferencia general.

Hubo otro plan antes: un chip con nombre en clave Olympus que debía encargarse de entrenamiento e inferencia a la vez, previsto para 2028 o 2029. Meta lo canceló y redirigió los recursos a la inferencia. El motivo es el coste. Cuando hablas de varios GW de capacidad, hacer las dos cosas encarecería el chip un 30%, y a esa escala les pareció inasumible.

Con Astrid cerrado, el siguiente paso será subir velocidad y caudal, es decir, cuántas tareas de IA se procesan por unidad de tiempo, y apoyarse en fibra óptica para rascar más rendimiento. La hoja de ruta, dicen, da para competir con lo que hoy compran fuera.