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Inteligencia artificial

Meta activa por defecto el entrenamiento de IA con los datos de su agente Muse

El asistente se descargó más de 900.000 veces en su primera semana, según Sensor Tower, y su función de memoria no se puede desactivar del todo.

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Meta ha abierto Muse a todo el mundo y el agente de IA llega con una configuración por defecto que conviene revisar antes de darle acceso a nada. Las interacciones del usuario se usan para entrenar modelos de la compañía salvo que se desactive la opción a mano, y la memoria del asistente no tiene interruptor para apagarla del todo. La app se descargó más de 900.000 veces en su primera semana, según Sensor Tower.

Muse es la versión para el gran público de los agentes que llevan meses circulando por Silicon Valley, como OpenClaw e Instinct. Se promociona desde Instagram y funciona también dentro de WhatsApp y Messenger. La experiencia se parece más a escribirle a alguien por mensajería que a conversar con un chatbot: el agente responde con un emoji de pulgar arriba y trabaja en segundo plano.

Navega por ti

Para ejecutar tareas, Muse levanta una máquina virtual y navega en tu nombre: lanza búsquedas y va haciendo clic por las páginas. En las pruebas llegó a añadir el desayuno más pedido de una panadería de San Francisco al carrito, pidió la tarjeta a través de Stripe para cerrar el pago y eligió la opción de no dejar propina. También localizó sofás baratos en Facebook Marketplace y se ofreció a escribir a los vendedores; al día siguiente insistió con el que se había marcado como favorito.

Memoria sin apagado

Lo que Muse guarda de cada interacción vive en un documento de memoria que se abre pulsando el avatar: "hechos duraderos, preferencias y compromisos", según la propia app. Se puede editar a mano o pedir desde la aplicación que borre datos, pero no existe un interruptor general. La pestaña de sugerencias empuja en la dirección contraria: conectar cuentas bancarias, escanear la bandeja de entrada, fotografiar documentos y hasta apuntar cuándo caducan el pasaporte y el carné de conducir.

El portavoz de Meta Emil Vazquez defiende que "Muse es el primer agente de IA personal pensado para todo el mundo, con protecciones integradas y controles que dejan al usuario absolutamente al mando". La compañía asegura que los datos se sanean antes de usarlos en entrenamiento, aunque no explica cómo, y remite a una página propia sobre su enfoque de seguridad en agentes. Para darse de baja hay que entrar en Ajustes, después en Controles de datos, y desactivar la casilla de ayuda a mejorar los modelos.

Rory Mir, de la Electronic Frontier Foundation, apunta que "cuando hablas con una IA, hablas con la empresa que la aloja" y que la ventana de conversación es, en realidad, el usuario metiendo información sobre sí mismo en los servidores de Meta. Calli Schroeder, del Electronic Privacy Information Center, sostiene que obligar a darse de baja del entrenamiento demuestra que la empresa no ha aprendido de errores anteriores.

El interés de Muse para quien administra sistemas no está en que sepa pedir un desayuno, sino en qué viene activado de fábrica. Los agentes que actúan en nombre del usuario necesitan correo, cuentas y documentos para ser útiles, y ese mismo acceso es el que convierte los valores por defecto en una decisión de arquitectura. Aquí la memoria no se apaga y el entrenamiento exige una baja manual.