Malasia sopesa usar chips de Huawei para su IA soberana
El gobierno malasio estudia adoptar el acelerador Ascend 910C de Huawei para su proyecto nacional de IA, pese a la advertencia de EE.UU. sobre sanciones.

Malasia está a punto de dar un paso inédito: elegir los aceleradores de IA de Huawei para su proyecto de inteligencia artificial soberana. Según fuentes cercanas al asunto, el gobierno valora seriamente el chip Ascend 910C, el buque insignia de la compañía china, para un programa presupuestado en 2.000 millones de ringgit (unos 494 millones de dólares). Si se confirma, sería la primera vez que un gobierno extranjero opta abiertamente por hardware chino de IA en lugar de las soluciones estadounidenses, desafiando las advertencias de Washington.
El contexto político es delicado. Estados Unidos ya señaló el año pasado que el uso de ese chip concreto podría violar sus regulaciones de exportación, una restricción con alcance extraterritorial. Para Malasia, la motivación principal es la soberanía de datos: el programa busca mantener la información gubernamental, incluida la de inteligencia militar, fuera del alcance de la ley estadounidense Cloud Act, que permite a los tribunales de EE.UU. exigir datos a empresas tecnológicas aunque residan en otro país. El primer ministro Anwar Ibrahim ha sido explícito: "No considero que esa ley sea razonable, pero ¿cómo discutir con el presidente Trump?", dijo en abril.
El papel de Telekom Malaysia
El operador estatal Telekom Malaysia ha ganado el concurso público para gestionar el proyecto. La compañía ya integra tecnología Huawei en su infraestructura de nube, aunque su actual servicio de IA funciona con procesadores Nvidia. Ni Telekom ni Huawei han respondido a las solicitudes de comentario. Mientras tanto, funcionarios estadounidenses han expresado su preocupación por la posibilidad de que Huawei maneje material sensible compartido por gobiernos extranjeros, y también se quejan de que las empresas de EE.UU. no tuvieron una oportunidad justa en la licitación. Según las fuentes, se está discutiendo un segundo proceso que permitiría competir directamente a Nvidia.
Antecedentes y precedentes
No es la primera vez que Malasia coquetea con los chips de Huawei. En mayo de 2025, un viceministro anunció un sistema nacional basado en 3.000 Ascend de Huawei, pero su oficina se retractó casi de inmediato sin dar explicaciones. Aquella retirada se interpretó como una victoria de la presión estadounidense. Dieciséis meses después, el mismo chip vuelve a la mesa, y esta vez el gobierno no se distancia. Una persona familiarizada con las conversaciones internas afirma que la decisión se trata como algo puramente comercial.
Para Huawei, Malasia sería un cliente de prestigio en un momento en que busca desesperadamente compradores públicos. Ya compite por construir centros de datos de IA en Egipto y ha cortejado a gobiernos de Oriente Medio y el Sudeste Asiático. La demanda interna también crece: DeepSeek planea un pedido masivo de chips para un nuevo centro de datos. Pero lo que le falta a Huawei es un cliente soberano que lo elija públicamente, y Malasia, que ya alberga centros de datos de empresas estadounidenses, sería un precedente incómodo para Washington.
Qué queda por ver
Nada está firmado aún. La segunda licitación podría entregar el contrato a Nvidia, y el precedente de 2025 demuestra que las cosas pueden torcerse en cuestión de días. Lo que ha cambiado es que la discusión ya no se oculta: Malasia está dispuesta a considerar públicamente a Huawei, y eso, en el tablero geopolítico de los semiconductores, ya es una declaración en sí misma.

