Los fundadores de Anthropic piden voto privilegiado antes de su salida a bolsa
Los siete cofundadores buscan acciones con voto reforzado que sumen el 50,1% de los votos y les permitan seguir al mando cuando la compañía cotice.

Anthropic quiere que sus siete cofundadores conserven el mando cuando la compañía salga a bolsa. Según The Information, la empresa ha pedido a los accionistas que aprueben en los próximos días una estructura que daría al CEO, Dario Amodei, y a los otros seis cofundadores acciones con derechos de voto especiales: en conjunto sumarían el 50,1% de los votos en la mayoría de asuntos corporativos, con la condición de que al menos tres de ellos mantengan una participación mínima.
La fórmula no es nueva. Las acciones con voto reforzado son las que han permitido a Mark Zuckerberg mantener el control de Meta y a Evan Spiegel el de Snap, por citar dos casos conocidos. Lo llamativo aquí es que el privilegio se reparta entre un grupo de personas y no se concentre en una sola.
Alrededor de un 2% cada uno
Los siete cofundadores poseen, según el mismo medio, cerca del 2% de la compañía cada uno, Amodei incluido, y se han comprometido a donar el 80% de su patrimonio. El CEO anunció esa promesa en enero, en ese texto en el que también avisaba de que la concentración de riqueza generada por la IA podría desestabilizar la sociedad. Las nuevas acciones no otorgan valor económico adicional; lo que hacen es blindar el control del grupo en cuanto la empresa empiece a cotizar.
El diseño tiene más piezas. El Long-Term Benefit Trust de Anthropic seguiría eligiendo a la mayoría del consejo, los asientos de los fundadores en ese órgano pasarían de dos a tres y los empleados tendrían acciones propias para romper empates en algunas cuestiones.
En mayo la compañía estaba valorada en 965.000 millones de dólares. Hace poco se ha tasado en 1,5 billones de dólares en el mercado secundario, y se espera que la salida a bolsa recoja esa cifra nueva.
Que Anthropic cotice con este esquema importa más de lo que parece. Quien decide si un laboratorio frena, publica o cambia de rumbo son sus accionistas, y el mecanismo que se vote ahora determina si esos siete nombres conservan esa capacidad durante años. Queda por ver si los accionistas actuales aceptan diluir su voto a cambio de mantener al equipo fundador al frente.

