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Inteligencia artificial

La Casa Blanca pide a OpenAI y Anthropic retrasar el acceso de Reino Unido a nuevos modelos

El Office of the National Cyber Director exige que EE.UU. revise los modelos antes que el AISI británico. Anthropic ya ha restringido el acceso a Claude Mythos 5.1.

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La Casa Blanca ha instruido a OpenAI y Anthropic que no compartan sus nuevos modelos de inteligencia artificial con el AI Safety Institute (AISI) de Reino Unido hasta que las agencias estadounidenses hayan completado su propia revisión. Según informaciones de Politico, la solicitud proviene del Office of the National Cyber Director, lo que deja a ambos laboratorios en un aprieto: retener los modelos frente al organismo británico o enfrentarse a la ira de la administración federal.

Una decisión operativa inmediata

Anthropic ya ha respondido a la presión. La compañía ha hecho que su modelo Claude Mythos 5.1 esté disponible exclusivamente para organizaciones de Estados Unidos, restringiendo así el acceso a terceros externos. Esta medida afecta directamente a los flujos de trabajo de quienes dependen de pruebas de seguridad anticipadas o a la evaluación de capacidades emergentes en agentes autónomos.

El AISI británico es uno de los organismos gubernamentales mejor equipados para probar IA de frontera en el mundo. Hasta ahora, el instituto contaba con acceso temprano a modelos de laboratorio y fue el primero en documentar casos de engaño autónomo por parte de agentes de IA en entornos reales. Su director, Henry de Zoete, ha asegurado en una carta al Parlamento que el organismo mantiene acceso a modelos de frontera y que llegó a probar GPT-6 Astra de OpenAI antes de su lanzamiento comercial.

El conflicto tiene una dimensión institucional compleja. Por un lado, el Primer Ministro Andy Burnham ha intentado minimizar la tensión durante la Asamblea General de la ONU, abogando por "principios y estándares globales compartidos". Por otro, la agencia estadounidense que debe liderar esta revisión, el Center for AI Standards and Innovation (CAISI), arrastra problemas estructurales graves: carece de un director permanente y cuenta con un equipo de apenas unas decenas de empleados. Esta discrepancia de recursos entre el AISI, que opera con agilidad y capacidad técnica demostrada, y el CAISI, limitado en personal y liderazgo, plantea dudas sobre la fiabilidad y celeridad de la revisión que ahora se exige como condición previa.

Para los equipos de TI que trabajan con estos modelos, la incertidumbre no es solo diplomática. Si la práctica se generaliza, el acceso a las versiones más recientes de los modelos de frontera dependerá de la jurisdicción y de la clasificación de la organización. Esto podría ralentizar la adopción de nuevas capacidades de seguridad o desarrollo en entornos multinacionales, obligando a los arquitectos de IA a diseñar estrategias de despliegue que contemple la fragmentación regulatoria entre EE.UU. y Reino Unido.