Loongson venderá su GPU 9A1000 en la primera mitad de 2027 y ya diseña su CPU de sexta generación
Hu Weiwu confirma en la presentación de resultados semestrales que la primera GPU de la casa llega al mercado el año que viene, con precio atado al coste de la LPDDR4, y que el núcleo de CPU de sexta generación ya está en desarrollo.

Loongson pondrá a la venta su tarjeta gráfica 9A1000 en el primer semestre de 2027. Lo ha dicho Hu Weiwu, presidente y director general de la compañía china, durante la presentación de resultados del primer semestre, en la que también ha confirmado que el sexto núcleo de CPU de alto rendimiento ya está en fase de desarrollo, aunque sin especificaciones cerradas.
El precio de la 9A1000 dependerá sobre todo de lo que cueste la memoria LPDDR4 que monte. Hu ha insistido en que la tarjeta sirve para dos cosas a la vez: es GPU y acelerador de IA.
Una GPU de entrada con 40 TOPS
Como gráfica, la 9A1000 se mueve bien en mercados donde la autonomía tecnológica pesa más que el rendimiento, y en mercado abierto se mide contra una RX 550. Ahí el resultado depende de si la compañía consigue sacar un driver para Windows. Como acelerador de IA, Hu sostiene que cubre la mayoría de aplicaciones de IA encarnada, y asegura que ya hay clientes construyendo agentes sobre esta tarjeta.
Los números que dio Loongson cuando presentó el chip siguen siendo la referencia: OpenGL 4.0 y OpenGL ES 3.2, pipeline gráfico duplicado, frecuencia un 25% más alta, área de los shaders un 20% menor y consumo en carga ligera un 70% por debajo. La escala de GPU es cuatro veces la del 2K3000, el rendimiento multiplica por cinco y el cálculo de IA llega a 40 TOPS. En mayo la empresa confirmó que el chip había salido de una línea de fabricación doméstica de alta autonomía y estaba a punto de volver para entrar en pruebas. El diseño admite una CPU con varias GPU colgando.
El calendario del resto de la familia condiciona el de la gráfica. El objetivo para este año es que el conjunto 3B6600 + 7A3000 + 9A1000 arranque y se comunique, algo que depende de que el 3B6600 vuelva de fábrica a tiempo. A partir de ahí, los desarrolladores necesitan entre tres y seis meses más para tener algo utilizable. Loongson no tiene previsto, de momento, un chip dedicado a routers.
LoongArch mira a Android y OpenHarmony
Preguntado por la adaptación de Android, Hu reconoce que hay clientes dentro y fuera de China pidiendo ejecutarlo sobre el 2K3000. La respuesta ha sido montar un equipo específico en Shenzhen para portar LoongArch a OpenHarmony y a Android. Ya existe una versión base y OpenHarmony mueve algunas aplicaciones. Pero el directivo pone límites: Android hoy solo tiene sentido en escenarios con un catálogo de aplicaciones fijo, como tablets industriales o terminales comerciales del estilo de las máquinas de tickets de un hospital. Para móviles y tablets de consumo, dice, todavía no es realista.
Lo que está en juego es si Loongson consigue cerrar su propio ecosistema con CPU y GPU propias, algo que ya hizo con la 9A1000 y su antecesora en el subsistema gráfico. La parte de hardware avanza; la duda sigue estando en el software. El driver de Windows, la madurez de OpenHarmony y la fecha real de vuelta del 3B6600 son las tres piezas que decidirán si el catálogo sale del nicho de la autonomía y compite en abierto.

