Kioxia prepara una salida a bolsa en EE UU para captar al menos 10.000 millones
El fabricante japonés de memoria NAND negocia con Bank of America, Goldman Sachs y JPMorgan la colocación de ADR, según Bloomberg, en una emisión que podría llegar el año que viene.
Kioxia Holdings estudia una salida a bolsa en Estados Unidos mediante certificados de depósito estadounidenses (ADR) con la que quiere captar al menos 10.000 millones de dólares. La compañía ya se ha sentado con Bank of America, Goldman Sachs y JPMorgan para preparar una emisión que podría lanzarse el año que viene, según Bloomberg, que cita fuentes no identificadas. Kioxia no ha confirmado nada de esto.
El fabricante de memoria NAND, con sede en Tokio, no busca solo dinero. Según esas mismas fuentes, la operación serviría sobre todo para dar más liquidez a un título que cotiza en Japón y que la empresa lleva meses recomprando: ya ha destinado miles de millones de dólares a adquirir sus propias acciones. Colocar ADR en Nueva York acerca la compañía al inversor estadounidense justo cuando el mercado paga caro cualquier cosa que roce la inteligencia artificial, y la memoria es una de esas cosas.
Un trimestre con margen del 78%
A la operación le acompañan las cifras del primer trimestre de su año fiscal 2027, que en el calendario de la empresa va de abril a junio de 2026. Kioxia declara en su informe preliminar unos ingresos de 1,77 billones de yenes, un beneficio bruto de 1,38 billones y un margen bruto del 78,10%. El beneficio neto atribuible se queda en 842.165 millones de yenes y el flujo de caja operativo en 866.337 millones. Son números de la propia compañía, sin confirmación posterior, y el margen es el dato que más pesa aquí: un 78% en un negocio históricamente cíclico y de márgenes ajustados dice bastante sobre cómo está el precio del NAND ahora mismo.
Para quien compra almacenamiento, esa es la parte que importa. Kioxia es uno de los pocos fabricantes de NAND del mundo, junto a Samsung, SK Hynix y Micron, y lo que haga con su capacidad y con el dinero que levante tiene efecto directo en el precio de SSD y de memoria para servidores. La demanda de centros de datos para entrenar y servir modelos ha tensado la cadena, y un fabricante con caja y con acceso al mercado de capitales estadounidense puede permitirse acelerar inversión en nuevas plantas o en la siguiente generación de celdas.
Queda por ver si la operación sale adelante, en qué momento del año que viene se lanza y con qué valoración. La empresa no ha dado ni fechas ni cifras oficiales, y todo lo que hay encima de la mesa procede de filtraciones. Si se concreta, será una de las mayores colocaciones de un fabricante de chips en EE UU en los últimos años y dará al inversor americano una vía directa para exponerse al negocio de la memoria sin pasar por Tokio.


