HSCALE cierra un acuerdo de 1.000 millones para un centro de datos en España sin revelar ubicación ni cliente
La empresa anuncia la construcción de una instalación hiperevolutiva con fecha de entrega en 2027, pero niega el nombre del proveedor cloud estadounidense y la dirección exacta del campus.

HSCALE ha firmado un contrato por más de 1.000 millones de dólares con un proveedor de nube estadounidense que no se identifica para construir un campus de centros de datos en España. La entidad, joint venture entre Bain Capital (80%) y Aquila Group (20%), comunica el acuerdo bajo sigilo total: el cliente aparece descrito simplemente como "un importante proveedor global de nube" y el emplazamiento como "una zona metropolitana estratégica de la Península Ibérica". La fecha prevista para que la primera fase esté operativa es 2027.
La inversión implica aproximadamente 1.000 millones de dólares en capital. HSCALE señala que el proyecto ya avanza y se sitúa entre las construcciones más grandes del país. El contrato incluye un marco para futuros trabajos conjuntos en Europa, Oriente Medio y África. Paul Berry-Selwood, jefe comercial de la compañía, defiende la apuesta geográfica: "España combina escala, conectividad y acceso a energía renovable, lo que la convierte en un lugar natural para la próxima generación de servicios de IA y nube".
Datos que no encajan
Hay inconsistencias en las fechas. La web de HSCALE lista dos sitios: BCN1, junto a Barcelona, con 50 MW de carga IT y fecha de servicio en el cuarto trimestre de 2026; y MAD1, al suroeste de Madrid, de 180.000 metros cuadrados y 192 MW, previsto para el tercer trimestre de 2028. Ninguna de esas fechas coincide con la entrega de 2027 del nuevo contrato. O la web está desactualizada o el campus ha sido reprogramado para este acuerdo. La compañía no aclara cuál es el sitio concreto.
El anuncio cae justo un día antes de que cierre la consulta pública sobre el borrador del real decreto sobre centros de datos. La normativa exigirá que nuevas instalaciones obtengan el 80% de su electricidad de renovables cada hora, mantengan un PUE máximo de 1,15 y un WUE de 0,1, y garanticen residencia de datos en Europa. El incumplimiento implicará la pérdida de conexión a la red eléctrica. La elección de España se alinea con costes de energía baja: la electricidad mayorista rondaba los 44 euros por megavatio-hora en los primeros cuatro meses del año, muy por debajo de Alemania (96 euros), Reino Unido (103 euros) o Italia (127 euros).
La oferta de capacidad supera la demanda real. El ministerio de medio ambiente reconoce que ya se han concedido conexiones para unos 12 gigavatios, mientras que la necesidad estimada para 2030 se sitúa entre 3,5 y 4 gigavatios. En regiones como Aragón, la capacidad concedida ronda los 3.600 megavatios, superando el doble de la demanda máxima de toda la región. El decreto busca evitar que esas potencias contratadas no se materialicen en infraestructura real. Hasta la fecha, ni la prensa especializada ni las búsquedas en registros públicos han identificado al cliente ni al sitio concreto del acuerdo de HSCALE.


