Patagonia se perfila como nuevo polo para mega centros de datos de IA
Amazon, Google y OpenAI estudian la región patagónica por su clima frío, energía renovable y bajo coste, aunque la escasa fibra y la incertidumbre política complican el proyecto.

Patagonia, la zona sur de Argentina con 17.300 glaciares, está atrayendo la atención de los gigantes de la IA. Según Reuters, Amazon, Google y OpenAI ven en el clima extremadamente frío y en la disponibilidad de energía hidroeléctrica, eólica y de gas de esquisto una combinación ideal para reducir el consumo energético de sus infraestructuras de cómputo intensivo.
El factor térmico es el más llamativo: mantener los racks a temperaturas bajas permite disminuir la carga de refrigeración y, por ende, el gasto eléctrico. Además, la región cuenta con proyectos de energía solar y una red de generación que, en teoría, podría abastecer a instalaciones de cientos de megavatios sin depender de combustibles fósiles.
Sin embargo, la conectividad de banda ancha es un cuello de botella. La falta de fibra óptica de alta capacidad obliga a los operadores a invertir considerablemente en infraestructura de red para garantizar latencias aceptables y ancho de banda suficiente para entrenar grandes modelos de lenguaje. La escasez de enlaces de fibra es mencionada como la principal barrera para que Patagonia resulte “irresistible” para los hyperscalers.
El entorno político tampoco está libre de riesgos. Argentina se prepara para una elección presidencial el próximo año, y aunque el actual gobierno de Javier Milei ha adoptado una postura pro‑inversión, cualquier cambio de rumbo podría afectar los incentivos fiscales y la estabilidad regulatoria. Además, existen consideraciones sociales relacionadas con comunidades indígenas que podrían oponerse a grandes proyectos de infraestructura.
A nivel de inversiones concretas, Reuters informa que OpenAI ha anunciado un centro de datos de 500 MW con una inversión de 25 mil millones de dólares, enfocado en energía limpia. La empresa polaca Green Capital planifica un proyecto de 300 MW por 3 mil millones de dólares, y FlexDomes, una compañía estadounidense de data centers verdes, apunta a una primera fase de 120 MW.
Los desafíos de conectividad y de la red eléctrica son similares a los que han enfrentado otros proyectos en América Latina, donde los gobiernos a menudo intervienen para financiar o subsidiar la construcción de enlaces de fibra y reforzar la red eléctrica. Estas inversiones pueden elevar los costos de despliegue, pero también ofrecen oportunidades para socios locales de telecomunicaciones y energía.
En definitiva, Patagonia ofrece una combinación atractiva de frío natural y recursos renovables, pero el éxito de los mega centros de datos dependerá de la rapidez con que se solucionen los cuellos de botella de fibra y de la estabilidad del marco político y regulatorio.


