Google Ads le facturó 56 instalaciones a un indie: 33 eran bots
Un desarrollador independiente pagó 220 dólares canadienses en anuncios para Android y descubrió en su propia analítica que dos tercios de las instalaciones facturadas venían de una granja de bots.

Un desarrollador independiente se gastó 220 dólares canadienses en una campaña de Google Ads para su app de puzles y descubrió que 33 de las 56 instalaciones que le facturaron no eran personas. El caso lo cuenta él mismo, con el volcado de analítica en la mano, y describe una granja de bots que se retroalimenta del propio optimizador de Google.
Dayzle es un juego de puzles para Android, y su autor montó una campaña de instalaciones a 40 dólares canadienses al día con un coste objetivo de 1,50 por instalación. Los primeros días apenas gastó: Google no encontraba instalaciones a ese precio. Quitó el objetivo y la campaña se fue al doble, 80 al día, con 21 instalaciones reportadas. El panel de administración decía una. No era un fallo de contabilidad: las versiones antiguas de la app no informan de la fecha de instalación, así que esas 21 solo aparecían en la analítica en bruto. Veinte de los veintiún dispositivos corrían una versión que Play había dejado de servir días antes.
El rastro
Ninguna versión antigua se puede descargar ya de Play, de modo que esos teléfonos habían instalado la app desde otro sitio, aunque todos declarasen a Google Play como instalador. Cada uno abrió la app una vez, pasó cero segundos en cualquier pantalla y no volvió. Veintiocho modelos distintos repartidos por diecinueve estados para veinte dispositivos que hicieron exactamente lo mismo.
El mecanismo que deduce el autor: la granja ve el vídeo más corto del grupo de anuncios sin hacer clic, instala la app desde una copia guardada del archivo en lugar de desde la tienda —más rápido, y Play no se entera— y Google, que cuenta una vista seguida de una instalación como conversión, lo lee como un éxito. Cuantas más instalaciones falsas, mejor le parece el anuncio al algoritmo, que manda más impresiones a la granja, que instala más. Un bucle que garantiza que el presupuesto se tira.
En las dos semanas de campaña, 56 instalaciones facturadas: 33 con ese patrón, 7 desde países fuera de la segmentación y 13 personas reales, que entre todas terminaron 92 partidas.
Qué ha cambiado
El autor ha cambiado el objetivo de la campaña: ahora es "ganó un puzle" en vez de "abrió la app". Que un script abra la app y toque la pantalla es barato; hacer que resuelva un sudoku cuesta bastante más. La idea es hacer que farmear su app salga más caro que farmear la de al lado. Google todavía no ha contestado al formulario de tráfico inválido que presentó, así que las cifras son su lectura de sus propios registros y no un dato confirmado por la plataforma.
La lectura útil para cualquiera que compre instalaciones: el contador de Google no miente, pero cuenta lo que le pides que cuente. Si el objetivo que le das es una acción que un script puede ejecutar gratis, alguien la va a ejecutar gratis.


