GlobalFoundries apuesta por la fotónica y ve fuerte la demanda de módulos ópticos chinos
El fabricante de semiconductores dice que los centros de datos empujan la demanda de módulos ópticos chinos, y que ahí está parte del motivo de su giro hacia los chips fotónicos.

GlobalFoundries dice que la demanda de módulos ópticos de fabricación china es fuerte y que ese tirón forma parte de por qué ha apostado fuerte por la fotónica. Lo ha dicho Shankaran Janardhanan, responsable de la unidad de chips fotónicos y de radio de la compañía, en el summit tecnológico anual que la empresa celebra en Shanghái.
Un módulo óptico convierte los datos en luz para moverlos rápido entre servidores dentro de un centro de datos. Y ahí China pesa mucho: según la consultora Counterpoint, las empresas chinas fabrican cerca de dos tercios de los transceptores ópticos que se venden en el mundo.
La compra que sostiene el giro
La fotónica es la parte del negocio donde GlobalFoundries ha movido ficha. En noviembre de 2025 compró la singapurense Advanced Micro Foundry y, tras cerrar la operación, la compañía se declaró la mayor foundry pure-play de fotónica de silicio. Son chips que mueven datos con luz en lugar de con corriente.
La empresa también está creciendo en China para atender a compradores locales. En 2025 acordó fabricar parte de sus chips para automoción a través de una foundry socia china, pensando en clientes que necesitan que el chip se fabrique dentro del país.
A eso se suma la parte de capacidad. Vincent Feng, responsable de la compañía para Asia-Pacífico, dijo la semana pasada que preparan una expansión grande de capacidad empujados por la demanda de IA, según recogió Taipei Times.
El otro lado: Washington
El problema para los módulos ópticos chinos está en Estados Unidos. La FCC, el regulador de telecomunicaciones, está redactando una prohibición sobre ellos. Counterpoint ya ha avisado de que esa medida encarecería la factura de las nubes estadounidenses, con Amazon y Microsoft entre las afectadas.
Ahí está el nudo del asunto para quien diseña infraestructura. La fotónica y los transceptores se han vuelto un cuello de botella real en el despliegue de clústeres de IA: cuanto más grande es el sistema, más enlaces ópticos necesita y más duele cualquier restricción de suministro. Si la prohibición de la FCC sale adelante, las nubes estadounidenses tendrán que buscar alternativas fuera de China o pagar más por lo mismo, y eso acaba repercutiendo en el coste de la capacidad que se revende. GlobalFoundries, mientras tanto, se coloca en medio: fabrica en Singapur y en China, vende a nubes estadounidenses y depende de un mercado que ambos gobiernos miran con lupa. Queda por ver si la expansión de capacidad que anuncia Feng llega a tiempo y en qué geografías la reparte.

