Gartner prevé que siete de cada diez empresas abandonen su IA agéntica de proveedor en 2028
La consultora atribuye la desbandada a los costes y a la dependencia de los ingenieros del proveedor, y avisa de que muchas implantaciones no dejan capacidad interna para mantener el sistema.
Gartner calcula que en 2028 siete de cada diez empresas habrán abandonado los sistemas de IA agéntica que hayan construido con ayuda de un proveedor. El problema no es que la tecnología no funcione, sino lo que cuesta mantenerla viva después: sin los ingenieros de la casa que la montaron, el cliente no sabe cómo tocarla.
La figura que está detrás de ese patrón tiene nombre en la industria: ingeniería desplegada en el cliente, o forward-deployed engineering (FDE). El proveedor incrusta a su propio personal en la plantilla del cliente para construir y desplegar software a medida. El arranque suele ser rápido y visible, pero el conocimiento se queda en casa ajena, según el informe de Gartner.
El encargo se firma mal desde el primer día
Gartner sostiene que este tipo de proyectos fracasa cuando el cliente nunca llega a adquirir el control ni el conocimiento necesarios para seguir desarrollando el sistema por su cuenta. Mukul Saha, analista de la firma, lo resume así: "El éxito empieza por acertar con la estructura del encargo, desde el alcance y los incentivos hasta la gobernanza, la propiedad y la salida". Y añade que los mejores contratos de este tipo llevan desde el primer día reglas claras sobre gobernanza, valor de negocio, propiedad de la propiedad intelectual, copropiedad del proyecto, transferencia de conocimiento y estrategia de salida.
El analista también dispara contra el uso que se hace del término: "Muchos proveedores usan 'desplegado en el cliente' como etiqueta para servicios de implantación, servicios profesionales, ingeniería de soluciones o consultoría de IA; algunos con criterio y otros porque suena más estratégico. Algunos cobran tarifas de prima sin la profundidad de entrega, la gestión de programa o la madurez en gestión del cambio que las justifiquen". Gartner tiene nombre para eso: FDE washing.
Hay una segunda previsión en el mismo informe. Hasta 2028, menos del 20% de estos encargos convertirá necesidades recurrentes del cliente en funcionalidad del producto base del proveedor. Es decir, el trabajo se repetirá a mano en cada cuenta en lugar de volver al núcleo del software.
La recomendación de la consultora es acotar el uso de este modelo a problemas que exijan conocimiento profundo del producto, adaptación rápida o una integración estrecha entre la tecnología del proveedor y el entorno del cliente. Fuera de ahí, un modelo tradicional de servicios o de partners puede salir más barato y, sobre todo, más predecible.
No es la primera advertencia de Gartner en esta línea. Ya había pronosticado que la mitad de los proyectos de IA generativa se pasarán de presupuesto por decisiones de arquitectura y falta de oficio operativo, que el 40% de los despliegues de agentes se recortará o se apagará por problemas de gobernanza, y que cerca de un tercio de los despidos atribuidos a la IA acabará en recontrataciones, a menudo más caras.
Para quien firma este tipo de contratos, el aviso es concreto: la cláusula de salida y el plan de transferencia valen tanto como el precio. Si el proveedor es el único que entiende lo que ha dejado instalado, no se ha comprado una capacidad, se ha alquilado una dependencia.

