Extraditan a hacker ruso por lanzar malware TVRAT y DarkVNC a 80.000 equipos
Searzhudin Tamirlanovich Aktulaev comparece en California acusado de usar macros en Excel y cuentas falsas para comprometer sistemas remotos mediante TeamViewer y VNC.

Un jurado federal en California ha formalizado cargos contra Searzhudin Tamirlanovich Aktulaev, ciudadano ruso, por su presunta participación en una campaña de phishing a gran escala que infectó a más de 80.000 ordenadores entre junio de 2016 y noviembre de 2017. Aktulaev fue extraditado a Estados Unidos en agosto de 2026, cinco años después de su detención en Chipre en mayo de 2021, y ya ha hecho su primera aparición ante un tribunal federal en San Francisco.
El fiscal del distrito norte de California explicó en un comunicado del Departamento de Justicia, publicado el 1 de septiembre, que el acusado conspiró para explotar la plataforma de mensajería de una conocida empresa de empleo freelance con sede en la misma jurisdicción. La táctica consistió en el uso de aproximadamente 255 cuentas de usuario falsas para enviar mensajes que contenían archivos adjuntos de Microsoft Excel infectados. Una vez que las víctimas abren estos documentos, se les induce a ejecutar una macro que descarga malware desde internet, un vector de ataque que recuerda a la reciente infección masiva mediante el sitio web oficial de 7-Zip.
El mecanismo de compromiso
El arsenal técnico utilizado para este ataque operativo incluía TVRAT (TeamViewer Remote Access Trojan) y DarkVNC. Ambos troyanos permiten el control remoto total del sistema infectado, aprovechando herramientas legítimas de administración remota como TeamViewer y VNC Viewer. Una vez ejecutado, el malware roba datos y los exfiltra a un servidor de mando y control (C2).
Según la acusación presentada en junio de 2021 y cuyo contenido se ha hecho público ahora, miles de los equipos infectados con TVRAT mantenían comunicación constante con un dominio C2 alojado en Estados Unidos y pagado con criptomonedas. La infraestructura del atacante fue utilizada para extraer credenciales de inicio de sesión de comercio electrónico y datos identificativos personales (PII) de cientos de víctimas, información que se descubrió en una base de datos del servidor y en un documento compartido vinculado a la cuenta de correo utilizada en el delito.
La distribución geográfica de las víctimas se concentra en un 50% dentro de Estados Unidos, con una alta densidad de afectados en el distrito norte de California. El caso es seguido por la Sección de Seguridad Nacional, Cibernética y Procesamientos Especiales del Ministerio de Justicia, tras una investigación llevada a cabo por el FBI.
Si la condena se materializa, Aktulaev enfrenta un máximo de 20 años de prisión y una multa de 250.000 dólares, o el doble de las ganancias ilícitas obtenidas, solo por el cargo de conspiración para cometer fraude telefónico. El resto de cargos añaden penas que oscilan entre dos y veinte años, más multas adicionales. La próxima comparecencia judicial está prevista para el 5 de octubre de 2026. Mientras esto se resuelve, el FBI continúa investigando otro incidente por separado donde 153 millones de licencias de conducir de EE. UU. y Canadá fueron filtradas en un foro ruso de cibercrimen.


