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Ciberseguridad

El FBI y la Guardia Costera abordan dos petroleros hackeados rumbo a EE UU

Los atacantes tomaron el control de sistemas de navegación, propulsión y carga de al menos uno de los buques, según las agencias. El abordaje se produjo en el Golfo de México entre el 21 y el 24 de agosto.

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Equipos de ciberseguridad de la Guardia Costera y del FBI subieron a bordo de dos petroleros que se dirigían a Estados Unidos después de que unos atacantes comprometieran las redes de a bordo y tomaran el control de los sistemas de navegación, propulsión y carga de al menos uno de ellos. El abordaje se produjo en el Golfo de México entre el 21 y el 24 de agosto, según un comunicado conjunto de ambas agencias.

El texto justifica la operación como una forma de "asegurar la integridad de los sistemas operativos y de tecnología de la información" de los buques tras las señales de que sus redes habían sido comprometidas. La Guardia Costera publicó varias fotos de su personal y de agentes del FBI subiendo a uno de los barcos. En el comunicado se indica que el capitán, la tripulación y el personal en tierra del armador colaboraron con las agencias.

Qué se sabe de los buques

Uno de los petroleros es el VL Prosperity, un buque de 333 metros de eslora con capacidad para más de 2 millones de barriles de crudo, según CBS News. Su posición actual es el Golfo de México, de acuerdo con los datos públicos de VesselFinder.

Citando medios iraníes, CBS señala que los atacantes comprometieron el barco el 7 de agosto, cuando navegaba de Egipto a Estados Unidos, e interfirieron en los sistemas de velocidad y de combustible. El buque perdió las comunicaciones durante más de un día. No está claro quién está detrás, pero la cadena apunta que Washington investiga si Irán es responsable. La Guardia Costera no respondió de inmediato a las preguntas sobre los nombres de los dos barcos.

El comunicado conjunto afirma que no hay constancia de interrupciones operativas, inestabilidad del buque, peligro físico para las tripulaciones ni impacto medioambiental. Conviene leerlo con cuidado: la pérdida de comunicaciones y la manipulación de velocidad y combustible que describe CBS son, precisamente, cosas que ocurrieron.

Un patrón que ya tiene historial

Irán acumula una lista larga de ataques en los últimos meses, en el contexto de la guerra liderada por Estados Unidos e Israel contra Teherán, que mató al líder supremo iraní en febrero. Hackers vinculados al país lanzaron un ataque destructivo contra el fabricante de dispositivos médicos Stryker, tumbaron el sistema de transporte público de Los Ángeles y comprometieron más de cien instalaciones de agua en Estados Unidos. CISA ha descrito esos ataques como "oportunistas".

Lo relevante para quien trabaja en esto no es el puerto ni la bandera del barco: es que un petrolero es una red industrial flotante. Navegación, carga, propulsión y servicios auxiliares cuelgan de sistemas que a menudo comparten segmento con la parte administrativa, y desde tierra se opera buena parte de lo que pasa a bordo. Si alguien entra en esa red, no está robando correo: está moviendo un casco de 333 metros con dos millones de barriles dentro. Las preguntas abiertas son las de siempre en seguridad OT: cuánta segmentación había entre el IT del barco y el control de máquinas, cómo se accedió, si hubo puertas traseras y qué obliga esto a revisar en el resto de la flota.