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Inteligencia artificial

El buscador del Registro Federal de EE. UU. funcionó con el modelo Qwen de Alibaba

El portal que publica las propuestas normativas federales estadounidenses ofreció una búsqueda basada en el modelo abierto chino durante un tiempo indeterminado. El miércoles ya no estaba.

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El sitio web del Registro Federal de Estados Unidos, que opera el Archivo Nacional (NARA), ofreció durante un periodo que nadie ha precisado una herramienta de búsqueda impulsada por Qwen, el modelo de Alibaba. La opción aparecía el miércoles junto al resto de buscadores del portal y ese mismo día dejó de estar disponible, más o menos cuando empezaron a circular capturas en redes sociales.

La información la publicó Reuters, que se apoyó en capturas de pantalla y en versiones archivadas del código fuente del sitio. Ahí se veía el modelo chino como motor para rastrear los comentarios públicos asociados a las normas propuestas. El Registro Federal publica a diario la lista de regulaciones que se ponen a consulta, y el buscador servía justamente para moverse por ese material. No consta en ningún sitio cuándo se desplegó.

Un modelo de pesos abiertos en producción

Qwen no es un servicio cerrado al que se acceda por API. Es un modelo de pesos abiertos: las piezas clave del sistema están disponibles para que cualquiera las descargue, las modifique y las adapte a un uso concreto. Eso tiene dos consecuencias prácticas que explican por qué aparece en sitios como este. La primera es el control: quien lo despliega no depende de que un proveedor mantenga el endpoint ni de sus condiciones cambiantes. La segunda es el coste, que según la información publicada suele quedar por debajo del de los modelos cerrados de Anthropic y OpenAI.

Según esa misma información, varios expertos en IA consideran que el uso de esta herramienta no tenía por qué constituir un riesgo para la seguridad nacional, precisamente por tratarse de pesos abiertos y de una función acotada, la de navegar comentarios regulatorios.

Ni el Archivo Nacional ni la Casa Blanca respondieron a las peticiones de comentario. Tampoco hay explicación oficial de por qué la herramienta se retiró el mismo día en que se hizo pública, ni de quién tomó la decisión.

Lo llamativo no es que una administración pública pruebe un modelo abierto: eso lleva tiempo ocurriendo en equipos pequeños y proyectos piloto, muchas veces porque sale más barato y se puede ejecutar en infraestructura propia. Lo llamativo es dónde: un portal federal, en plena discusión sobre el origen de los modelos que se usan en el sector público. Para quien monta esto a diario, el caso deja una pregunta abierta y bastante incómoda: cuántas herramientas internas de organizaciones que teóricamente no pueden tocar según qué proveedor están tirando, sin que nadie lo anote, de pesos descargados desde cualquier repositorio.