BookinglyTech News
Inteligencia artificial

Dos analistas descifran mensajes Enigma sin resolver con GPT-6 Astra y Claude Opus 5

Los modelos de OpenAI y Anthropic han roto dos mensajes de la máquina que Turing ayudó a vencer, con validación del archivista Frode Weierud. Quedan siete sin descifrar.

2 min de lecturaTechCrunch · IA0 vistas

Dos mensajes de Enigma que llevaban décadas sin descifrar han caído, y no los ha roto un equipo de criptógrafos con maquinaria dedicada: los han resuelto dos LLM actuales, GPT-6 Astra de OpenAI y Claude Opus 5 de Anthropic. Frode Weierud, el ingeniero eléctrico retirado que mantiene el repositorio público Crypto Cellar, ha validado ambos resultados. Siguen sin descifrar siete mensajes, más otro del que se conoce el texto plano pero no se ha reproducido el cifrado.

Un simulador de Enigma y dos días de trabajo

Carter Leffen, desarrollador, se limitó a pedirle a Astra que buscara en una base de datos de mensajes Enigma uno que siguiera sin resolver y lo descifrara. El modelo hizo el resto por su cuenta: revisó archivos, reunió pistas de contexto, construyó un simulador de la máquina y recuperó el texto plano de un mensaje que se resistía desde 2005. Leffen usó además el mismo modelo para montar un sitio interactivo que explica el problema.

Weierud validó la solución la semana pasada y dijo que le dejó "sobrecogido". En su opinión, el modelo se comporta como un criptoanalista y un investigador de archivo profesionales: "lo que ha logrado en dos días a un investigador humano le llevaría semanas o incluso meses". Él mismo, cuenta, pasó varias semanas revisando los fondos del Bundesarchiv a los que Astra se refiere.

Ahí está el detalle incómodo. Los registros del modelo mencionan mensajes guardados en una "colección privada" que no está en el repositorio de Weierud. No sabe si Astra llegó a acceder a ellos. Especula con que otro investigador los compartiera en algún sitio de internet, o con que el modelo entrara en los archivos públicos del gobierno alemán. Es la misma pregunta que aparece cada vez que un agente autónomo resuelve una tarea larga: no siempre queda claro de dónde salió cada pieza.

El segundo mensaje

El 21 de septiembre, Jack Willis, ejecutivo de ciberseguridad, escribió a Weierud: había usado Claude Opus 5 para romper otro mensaje sin resolver. En este caso el humano dio bastante más guía, y el modelo aprovechó la firma conocida del nombre de un oficial concreto para llegar al texto plano.

El ejercicio tiene su gracia porque invierte el relato habitual. Turing y su equipo construyeron la Bombe, una de las primeras computadoras, para traducir el tráfico de Enigma durante la guerra, y lo que ahora aparece es un sistema entrenado con texto de internet que reproduce ese trabajo de archivo sin que nadie le escriba el procedimiento. Para quien despliega agentes, el dato relevante no es Enigma: es la combinación de búsqueda en fuentes dispersas, construcción de herramientas propias y varias horas de autonomía hasta cerrar la tarea. Weierud deja la puerta abierta a que los siete mensajes que quedan aguanten poco.