Corto de almacenamiento amenaza dispositivos de entrada hasta 2027
La escasez de chips de memoria se prolongará hasta 2027, obligando a fabricantes de móviles y notebooks de bajo coste a re‑diseñar productos y trasladar costes a los usuarios.

La escasez de memoria flash y DRAM que afecta al sector de dispositivos de entrada está prevista para durar hasta 2027, según un informe de Reuters recogido por IT之家. El déficit de suministro, no el precio, es el factor crítico: si no se recibe la cuota de entrega, la empresa queda fuera del mercado.
Los fabricantes independientes de móviles y notebooks, como Fairphone, Jolla y Framework, están reaccionando de distintas maneras. Fairphone, con un precio de alrededor de 400 USD (≈2.691 CNY), tiene el 60 % de su coste de materiales en chips de memoria, lo que los obliga a mantener precios estables a pesar del aumento de costes.
Jolla ha lanzado dos variantes de placa base que permiten alternar entre un chip de memoria integrado y módulos separados, además de realizar pruebas de estrés a cada lote de chips para detectar falsificaciones. Su CEO, Sami Pienimäki, señala que la normalización de la oferta se verá antes de 2028.
Framework, que diseña notebooks con memoria modular, no dispone de capital para acaparar existencias y debe realizar pedidos no cancelables con precios, plazos y volúmenes aún inciertos. El CEO, Nirav Patel, afirma que la presión de la escasez se evidenció a finales de 2025, y que la competencia por reservas de chips ha intensificado la crisis.
El mercado de DRAM también se ve afectado: Counterpoint proyectó una caída del 13,9 % en las ventas de smartphones de entrada, alcanzando 1,08 millon de unidades, el mayor descenso anual registrado. TrendForce estimó un incremento del 13‑18 % en los precios contractuales de DRAM este trimestre, con picos de 93‑98 % en el primer trimestre.
El panorama es el mismo para SK Hynix, que anticipó en julio que 2027 será el peor año de la historia del sector y que la demanda seguirá superando la capacidad hasta 2030.
En un contexto donde la falta de chips de memoria se convierte en el principal freno del crecimiento, los fabricantes están buscando alternativas: modularidad, pruebas de autenticidad y ajuste dinámico de precios son las tácticas más comunes.
El futuro dependerá de cómo la cadena de suministro logre equilibrar la oferta y la demanda antes de 2028, y de si los fabricantes de bajo coste logran absorber los costes sin perder competitividad.


