BookinglyTech News
Infraestructura

Cómo medir asteroides lejanos con un telescopio DIY y un flasher GPS

Un aficionado construye un telescopio de 130 mm y un flasher GPS para registrar ocultaciones de asteroides y aportar datos a IOTA.

2 min de lecturaIEEE Spectrum0 vistas

Un observador amateur de Carolina del Norte ha demostrado que no hace falta un telescopio de varios metros para medir la forma de un asteroide. Con una Newton de 130 mm (aprox. US $300) montada en un equatorial de bajo coste (US $150) y controlada por el firmware abierto OnStep, logró registrar cuatro ocultaciones de asteroides, incluida una de 12 km de ancho cuya sombra cruzó su sitio a 24 km/s.

El montaje se complementó con un flasher de tiempo basado en un módulo GPS NEO‑7M (US $12) y un Arduino Nano. El LED rojo se dispara con el pulso‑por‑segundo del GPS, pero el Arduino interrumpe los destellos durante la propia ocultación para no enmascarar el señal. Con este esquema la incertidumbre de sincronización puede reducirse a unos pocos milisegundos, suficiente para medir sombras de apenas unos cientos de metros.

Para la captura de vídeo el autor eligió una cámara de color con sensor Sony IMX585 (US $260). El sensor grande permite un campo de visión amplio y una tasa de captura de 24 fps, aunque una cámara monocroma ofrecería mejor relación señal‑ruido. Como alternativa más económica, menciona la cámara ToupTek G3M662M (US $200) con sensor más pequeño.

La planificación de cada evento se hace con el software gratuito disponible en la web de la International Occultation Timing Association (IOTA) ocultaciones.org. Allí se calculan los caminos de sombra y se coordina a los observadores. Con varios puntos de observación se pueden reconstruir perfiles de asteroides que van desde unos pocos kilómetros hasta decenas de kilómetros de diámetro.

El autor ha publicado los esquemas de conexión del flasher y los archivos de configuración de OnStep en los foros del proyecto, facilitando a otros entusiastas replicar el montaje. La combinación de hardware barato, código abierto y una red de observadores muestra que la comunidad amateur sigue aportando datos científicos relevantes sin necesidad de infraestructuras de gran escala.

Esta práctica abre la puerta a que más clubes de astronomía y grupos de hobby contribuyan a la cartografía de cuerpos menores, algo que sigue siendo escaso en los catálogos profesionales.