China pasa de competir con modelos de IA a desplegar agentes, según un informe estatal
El China Telecom Research Institute prevé que la inferencia sea el 80% del mercado de cómputo chino en 2029, por delante del entrenamiento, mientras Europa aún decide dónde levantar sus gigafactorías.

La industria de IA china ha dejado de pelearse por quién tiene el modelo más grande y ha puesto el foco en desplegar y vender agentes. Lo dice un informe del China Telecom Research Institute, el brazo de investigación de la operadora estatal, que la televisión pública CCTV difundió el sábado. El dato que mejor lo resume: la inferencia se quedará con el 80% del mercado chino de cómputo en 2029 y adelantará a la demanda de entrenamiento.
El informe espera que los agentes impulsen un crecimiento anual cercano a diez veces de la demanda de cómputo del país en los próximos dos o tres años. La distinción no es menor para quien paga la factura. Entrenar construye un modelo una vez; inferir es lo que cuesta cada vez que alguien lo usa. Lo primero es gasto de capital, lo segundo es gasto operativo, y por eso cambia cómo se planea una infraestructura.
Las tecnológicas chinas gastarán este año cerca de 600.000 millones de yuanes en IA, unos 89.000 millones de dólares, más de una décima parte de toda la inversión del país según el mismo documento.
Europa va con otro reloj
La Comisión Europea abrió en julio la licitación de hasta siete gigafactorías dentro de un programa de 30.000 millones de euros, de los que unos 10.000 millones serían dinero público y 20.000 millones se esperan de inversores privados. De momento hay comprometido alrededor de 1.000 millones. Las tecnológicas chinas gastan esa cantidad en IA cada cinco días, aproximadamente.
Los plazos oficiales: las solicitudes cierran el 12 de noviembre, las adjudicaciones se esperan a principios de 2027, la obra arranca ese año y las máquinas deberían estar funcionando a mediados de 2028, un año antes del cruce previsto para China. Sobre el papel, claro. Ya ha habido deslizamientos: la licitación pasó de mayo a julio, los criterios de evaluación se retrasaron más de una vez y el interés cayó de unas 70 empresas a alrededor de diez candidatas esperadas.
El dinero es la duda mayor. Buena parte de la mitad pública depende de un presupuesto 2028-2035 que los estados miembros todavía no han acordado.
Mientras tanto, la economía del sector se ha movido. El margen está en la inferencia, y las compañías que lo están capturando optimizan modelos en lugar de construirlos. El informe chino es una previsión sobre ejecutar modelos; Europa sigue discutiendo dónde poner los edificios.

