Centro de datos en Denver riega su césped pese a restricciones por sequía
Los residentes denuncian que el nuevo centro de datos sigue regando su jardín, aunque la autoridad hídrica prohíbe el riego fuera de martes y viernes hasta fin de mes.

Denver Water activó en agosto de 2026 las restricciones de sequía de Etapa 1, limitando a los comercios a regar el césped sólo los martes y viernes hasta el 30 de septiembre. A partir del 1 de octubre, los aspersores están prohibidos hasta que la Junta de Comisarios lo autorice.
Un vecino filmó el centro de datos AI recién construido cerca de su barrio y mostró que los aspersores estaban en marcha, creando charcos y, según él, una "piscina gigante". El vídeo se difundió en redes el 2 de septiembre, generando indignación entre los vecinos que también están sujetos a la restricción.
Las causas del riego siguen sin confirmarse. Puede tratarse de un día permitido (martes o viernes), de uso de agua reciclada no potable –que Denver Water permite regar cualquier día–, de una variación concedida por la compañía de agua, o de una infracción directa. Sin pruebas concluyentes, la situación queda abierta.
Aunque tecnologías de enfriamiento cerradas, como las de Microsoft y Nvidia, han reducido a cero el consumo de agua para refrigeración, el riego del terreno sigue siendo una fuente de conflicto. Los centros de datos ya enfrentan críticas por su alto consumo de recursos, ruido y posible contaminación del aire, lo que ha llevado a varios municipios, incluido Denver, a imponer moratorias temporales al desarrollo de nuevas instalaciones.
Implicaciones
Para los administradores de infraestructura, el caso subraya la necesidad de planificar el consumo de agua más allá del enfriamiento, considerando regulaciones locales y la percepción pública. Los operadores deberán documentar el origen del agua usada en sus áreas verdes y, de ser necesario, solicitar variaciones o implementar sistemas de riego con agua reciclada para evitar sanciones y conflictos con la comunidad.
