Celero levanta 275 millones para meter óptica coherente en los centros de datos de IA
La startup californiana cierra una serie C de 275 millones coliderada por CapitalG, Atreides y Valor, y dice haber validado el primer DSP coherente en 2 nm.

Celero Communications, una startup de chips de dos años, ha levantado 275 millones de dólares en una ronda serie C que la valora por encima de los 3.000 millones. La empresa fabrica los procesadores que empujan datos por fibra óptica entre chips de IA, entre racks y entre centros de datos enteros.
La ronda la han coliderado Atreides Management, Valor Equity Partners y CapitalG, el fondo de crecimiento de Alphabet. También han participado los inversores que ya estaban dentro, Sutter Hill Ventures y Maverick Silicon, y con esta operación Celero acumula 415 millones levantados. Gavin Baker, socio director y director de inversiones de Atreides, entra en el consejo. Los tres colíderes ya figuraban en el accionariado: CapitalG lideró la serie B de 100 millones el pasado noviembre, que dejó el total en 140 millones. Aquel anuncio no incluyó valoración, así que no se sabe cuánto ha subido el precio en estos meses.
Qué hace el chip
Celero diseña DSP coherentes. Estos chips codifican la información sobre la luz usando la fase y la polarización de la señal además del brillo, lo que permite meter más datos y llevarlos más lejos por el mismo hilo de fibra. La óptica coherente lleva años usándose en enlaces entre ciudades; dentro de los centros de datos el trabajo lo ha hecho PAM4, un método más simple y barato. El argumento de Celero es que PAM4 se está quedando sin margen conforme crecen los clústeres de IA, y que la coherencia debería llegar a todas las escalas, desde dentro de un rack hasta entre centros de datos vecinos.
"La transición a tecnología coherente es absolutamente necesaria para habilitar todo este escalado futuro de la IA", dijo el consejero delegado, Nariman Yousefi, a Bloomberg.
La compañía ha anunciado la validación del primer DSP coherente del sector en un proceso de 2 nanómetros, el de TSMC, el más avanzado disponible en el mercado. Eso le da una hoja de ruta de enlaces de 1,6 terabits a 3,2. Es un hito, no un producto: Yousefi ha reconocido que aún tienen que cerrar el diseño y arrancar la producción, algo que pretenden hacer el año que viene. No han anunciado clientes, aunque apuntan a los grandes proveedores cloud.
La competencia es dura: Marvell, Broadcom y Cisco, y sus chips tendrán que encajar en equipos de terceros. Marvell es dueño de Inphi, que forma parte del historial de los propios fundadores, y Cisco compró Acacia en 2021. Hay un detalle con gracia: el mes pasado Marvell dio a Google una opción de compra de hasta 12.200 millones de dólares en acciones dentro de un acuerdo de chips personalizados. CapitalG respalda a Celero desde antes y ahora redobla la apuesta en una startup que quiere competir con Marvell en red óptica.
La apuesta por el cable
El movimiento encaja en una racha de rondas grandes para compañías que mueven datos entre aceleradores. Comprar más GPUs sirve de poco si no se hablan con la suficiente rapidez, y los enlaces se están convirtiendo en el cuello de botella. El anuncio de Celero cita una proyección de McKinsey: los centros de datos de todo el mundo necesitarán casi 7 billones de dólares de inversión en 2030, de los cuales unos 5,2 billones irían a cargas de IA.
Atreides ya había apostado antes: colideró la ronda de 700 millones de Lumilens, que fabrica interconexiones ópticas. Maverick Silicon tiene dinero en Point2, que manda radiofrecuencia sobre plástico y promete menos consumo y latencia. Relativity Networks levanta capital para fibra de núcleo hueco, que lleva la luz más rápido que el vidrio, y en Londres Olix triplicó su valoración hasta 3.300 millones con un chip óptico propio.
La prueba llega el año que viene, cuando Celero pase del silicio validado a la producción. El primer proveedor cloud que firme dirá si la óptica coherente puede saltar de los enlaces entre ciudades a los enlaces entre racks.


