Alternativas a Azure Update Manager para parchear Windows Server locales
Un administrador que retoma la gestión de infraestructura busca una opción económica para actualizar menos de cien servidores Windows locales ante el coste de la propuesta de Microsoft.
Tras años fuera de la gestión de infraestructuras, un administrador de sistemas ha vuelto a sus responsabilidades y ha encontrado que el método que usaba antes, WSUS, ha dejado de ser el camino recomendado por Microsoft. Ahora, la compañía sugiere integrar los servidores locales con Azure Arc y emplear Azure Update Manager (AUM) para centralizar los parches. Sin embargo, esa solución no es gratuita para equipos on-premise: requiere un pago mensual de 5 dólares por servidor, o al menos esa es la tarifa que menciona el gestor.
El responsable, que debe encargarse de menos de cien máquinas, necesita mantenerlas al día sin disparar el presupuesto. En su mensaje, publicado en un foro técnico, explica que se plantea dos alternativas: por un lado, aprender a usar Ansible, la herramienta de automatización open source; por otro, contratar un producto comercial como Automox. Ambas suponen un cambio respecto al enfoque centralizado en WSUS. Además, admite que el parcheo no es un simple clic: hay aplicaciones personalizadas ejecutándose en esos servidores, por lo que debe verificar que sigan operativas tras cada actualización.
La cuestión no es meramente técnica. Con menos de cien sistemas, el coste mensual de AUM puede representar un gasto significativo. Ansible, aunque su curva de aprendizaje es empinada para quien no lo ha usado, ofrece automatización completa y no añade licencias por servidor, pero requiere más tiempo de configuración y pruebas. Automox, en cambio, aporta una interfaz centralizada y simplifica la operación, aunque introduce una suscripción recurrente y cierta dependencia de un tercero.
El administrador no ha revelado qué opción elegirá, y el hilo no contiene respuestas firmes. Lo que queda claro es que el parcheo de servidores Windows locales ya no es un asunto exclusivo de WSUS y que Microsoft ha puesto un precio al acceso a su plano de control. Para flotas pequeñas y medianas, la decisión pasa por sopesar el coste por servidor frente al tiempo de mantenimiento propio.

