AdNow, la red publicitaria que rastrea a rumanos y manda los datos a Rusia
Una investigación periodística describe cómo esta plataforma ignora la negativa al rastreo, sirve píxeles en cientos de webs y devuelve la información a Rusia pasando por Alemania y Países Bajos.
La red publicitaria AdNow recoge datos de usuarios rumanos sin su consentimiento y los hace llegar al Estado ruso. Lo hace ignorando la negativa del usuario a que le rastreen, y sirve sus píxeles en cientos de webs y plataformas sociales. La infraestructura es propia: el tráfico sale por Alemania y Países Bajos y la información vuelve después a Rusia.
Con lo recogido, según el relato, se genera dinero y se alimentan fraudes, manipulación informativa y de comportamiento, y teorías de la conspiración hechas a medida. Cuando el perfil ya está formado, al usuario se le redirige a estafas financieras más elaboradas.
Trazabilidad escasa
El detalle llega por vía indirecta: un comentario firmado por ResearcherZero en un blog de seguridad, que apunta a un reportaje publicado por snoop.ro. Ni el comentario ni lo poco que se puede leer de él aportan indicadores técnicos —ni dominios de los píxeles, ni direcciones IP, ni identificadores de las etiquetas— que permitan a un equipo de seguridad comprobarlo por su cuenta. Tampoco hay respuesta de AdNow, ni fecha del reportaje, ni alcance del número de afectados. Los datos son de quien denuncia, no de un tercero que los haya verificado.
Ahí está el problema para quien administra sitios. Un script de terceros se ejecuta en el navegador de tus usuarios con los permisos de tu propio dominio, y la cadena de suministro publicitaria es notoriamente opaca: subastas en tiempo real, intermediarios y reventa de inventario hacen difícil saber quién recibe qué. AdNow no es la primera plataforma a la que se señala por saltarse el consentimiento, y el patrón se repite en varios mercados.
Que el tráfico salga por Alemania y Países Bajos no es un detalle menor. Es la forma habitual de disfrazar el origen y de complicar a la vez el bloqueo y la atribución: desde fuera, el tráfico parece europeo.
Lo aprovechable hoy es poco y depende de que el reportaje se sostenga. Para quien tiene propiedades web en producción, toca revisar qué etiquetas de terceros corren, si el gestor de consentimiento bloquea de verdad antes de la aceptación y no solo después, y añadir los dominios de AdNow a las listas de bloqueo cuando se publiquen.
